lunes, 30 de agosto de 2010

Los vampiros.... ¡existen!





Dicen que todas las leyendas o cuentos tienen un fondo real y es que el ser humano, siempre ha tenido la necesidad de narrar aquellos fenómenos y sucesos del mundo que han sido incomprensibles para las personas y darles, de un modo u otro, cierta explicación. Hay historias que son más verdad que fantasía…. Como los vampiros. Dejando de lado a Drácula, cierto es que existen en la vida real, aunque estos no se alimentan de sangre, sinó de nuestras emociones; son los llamados vampiros emocionales.

¿Nunca os habéis preguntado por qué aquella chica o chico a cambiado de actitud o no se la ve tan vital desde que está con tal persona?, que se va volviendo más y más débil, dependiente del otro pareciendo cada vez más aislada y sometida a las necesidades de su pareja olvidando las suyas….

Los vampiros emocionales son personas sorprendentes, caen bien a todo el mundo y es muy fácil darles nuestra confianza. Son tan sutiles que es poco probable no caer en sus brazos al instante. Nos controlan a partir de nuestro miedo y nuestra confusión. Sólo les interesa nuestra energía.
El Dr. Bernstein (psicólogo clínico y terapeuta) “que son diferentes de la gente normal, pueden parecer más atractivos, más emocionantes, más inteligentes, encantadores, creativos…. Pero su necesidad es “superior a cualquier otra” y asumen que las reglas no son para aplicarlas a ellos mismos, si no a la gente corriente. Nunca se sienten culpables y cuando se les descubre, se muestran rabiosos y manipuladores y cambian sus formas. Desempeñan tan bien su papel que engañan a los demás con bastante frecuencia

Son personas melancólicas y con tendencia a sentirse decaídos, a menudo lo hacen sin querer, pero son incapaces de ser felices por sí mismos y necesitan alimentarse de la felicidad y actitud positiva de otra persona para salir a flote. En cuanto su presa deja de emitir energía y ya no les es útil para sus proyectos, no tienen contemplaciones en buscar a otra. Tienen sueños inalcanzables, inmaduros e infantiles, su idea del mundo es muy distinta a la nuestra. Te embaucan con promesas falsas para que te ocupes de todo de lo que él no quiere hacerse responsable, no le gustan las obligaciones y es incapaz de mantener un trabajo. Necesita ser el centro de atención de todos y que el mundo esté pendiente de ellos. Parece que da un amor perfecto pero en realidad no da nada a cambio del amor de los demás. Si conocéis a uno de ellos, preguntaros ¿qué hace él por vosotros?

Los vampiros emocionales buscan nuestras debilidades y en cuanto las encuentran, les damos luz verde para que nos controlen. Por ejemplo; “si perdieras un par de quilitos me tendrías a tus pies, si vas al gimnasio y te arreglas eso te pagaré tal viaje, esa chica no me gusta que tiene barriga, todas mis amigas me desean, esa me envía mensajes pero es fea…” eso hace que poco a poco, su víctima se sienta más esclava de su cuerpo y no piense en más que estar a dieta para gustarle a él puesto que los vampiros consiguen que dependamos de ellos sin darnos cuenta.
Son como niños; "quiero eso y lo quiero ahora", si no lo tienen les da la rabieta. Serán los mejores amigos o las mejores parejas, pero en cuanto su víctima ya no les da lo que ellos quieren, desaparecen sin dar explicación alguna, pero ellos nunca hacen nada mal ni son responsables de nada. No tienen escrúpulos en cuanto al amor, comprensión, dinero, esfuerzo, tiempo, amistad que se les haya brindado; para ellos el esfuerzo de los demás solo sirve para conseguir aquello que anhelan. Ellos son el centro de atención y si dan algo siempre es por el interés de recibir algo a cambio. Su deseo para conseguir todo lo que quieren les lleva a mentir continuamente. Saben consumir a los demás negándoles su apoyo, con pequeñas críticas y deforman la realidad pareciendo que somos los demás los que hemos actuado mal. No importa el tiempo ni todo lo invertido en la relación, son personas cargadas de resentimiento y no dudan en aprovecharse del miedo para controlarnos. Los vampiros son egoístas por naturaleza e incapaces de amar a nadie, sin embargo durante la relación (sea amor o amistad) sentimos que dependen de nosotros y que están en nuestras manos. Además, suelen atraer a buenas personas que les ayudan y apoyan sin reservas pero como no saben ni tan siquiera quién son ellos mismos, acaban contagiándonos sus dudas sobre nuestra identidad.
Su percepción del mundo no es real, la ven desde sus ojos de Peter Pan. Son niños que no crecen y así es como debemos tratarlos.

¡Pero cuidado! Cuando algo se tuerce, las cosas no salen como ellos quisieran, les negamos nuestra energía y no pueden manipularnos, sacan su lado más oscuro puesto que son rencorosos; murmuran, nos critican y mienten sobre nosotros. Son resentidos y son capaces de volver a buscarnos bajo una desinteresada amistad para alimentarse de nuevo de nuestras emociones. Por lo tanto lo mejor es mantenerse fuerte y, lo más importante, ser objetivo. Siendo positivos y estando seguros de nosotros mismos, haciendo caso omiso a sus palabras, que sólo son eso; palabras, evitaremos que nos manipulen y roben nuestra energía.
Un vampiro emocional puede ser vuestro jefe, un compañero de trabajo, un amigo, vuestra pareja.... y para ellos no hay ni cruces ni ajos que valgan; debemos aferrarnos a nuestros valores y, sobretodo, lo más importante; no huír ¡jamás!

Fuente: http://www.unizar.es/gine/MB/vampiros.htm

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