jueves, 21 de junio de 2012

Cuando él se llama igual que tu ex....

Hace unos días tuve una pesadilla terrible: ¡soñé con mi boda! parecía ser que estaba dispuesto mi enlace con un chico ejemplar: alto, guapo, bien situado.... incluso me ofrecía una pequeña casa con jardín además de amor, muuuuucho amor. Todo el mundo estaba encantado, menos yo. La cuestión era que, a parte del que el vestido era horrendo, yo no estaba enamorada de este chico y me encontraba ante la encrucijada de hacer lo que quería o hacer lo que debía ¡pues eso último era lo que esperaban todos de mi! El sueño terminó cambiando el vestido ¡evidentemente! y suspendiendo la boda horas antes de su celebración: había sido una valiente pero, por otro lado, le había roto el corazón a un chico que estaba esperándome en la iglesia ¡qué monstruosidad! Entonces desperté pues ya eran las ocho de la mañana: el recuerdo era tan vívido que la experiencia había sido, en global, digna de una cuadro clínico de parasomnia. 

¿De dónde había salido este tío tan genial? pues del futuro porque ayer le conocí en la universidad ¡toma ya!

Resulta que Pandorita tenía maratón de exámenes finales y que esas jornadas, como siempre, se realizaban en sedes de universidades presenciales. Pues bien, tenía un intensivo académico de ocho de la mañana a ocho de la tarde y, aún a sabiendas que la facultad es una excelente cantera de hombres potencialmente interesantes, decidí ir con chanclas de colorines,  shorts sport y un top a conjunto: mi modelito no superaba los quince euros, pero era la mejor opción para soportar un edificio acristalado con el aire acondicionado restringido a consecuencia de los recortes. 

A las dos del mediodía y a una hora de entrar al tercer examen de la jornada, estaba yo con una amiga en el bar cuando se acercó un grupito capitaneado por una chica rubia espectacular y, obviamente, mejor vestida que yo: talla treinta y seis, pelo largo, ojos verdes, taconazos y además ¡inteligente! normalmente yo suelo tener el récord en rendimiento académico por el volumen de materia a la que me matriculo cada semestre... pero esa tía me superaba ¡qué rabia! Todo hay que decirlo: la chica era odiosamente perfecta ¡y muy amable! Pues bien, mi compañera y yo nos acabamos anexando al grupo pues se estaban examinando de las mismas materias que yo y, entre ellos, se encontraba un chico significativamente interesante: alto, moreno, atractivo y elegante... muy, muy elegante. No hablamos mucho pero horas más tardes coincidimos en la cafetería de la facultad y se autoinvitó a mi mesa para estudiar juntos el examen que se nos presentaba un par de horas más tarde ¡y yo con aquellas pintas! seguro que me vería como la tía más natural y sencilla del mundo: para no llevar no llevaba ni pendientes y es que estoy en un momento de mi vida en que me importa un pepino todo lo que no consista en sobrevivir a la crisis y salir adelante con mis proyectos a pasear de ella.

Así pues, el apuesto gentleman y yo nos pusimos a estudiar; bueno, estudiar lo que se llama estudiar, bien poco la verdad: hablamos un poco de todo, la carrera y los motivos que nos habían llevado a escogerla. Conversando, yo le dije que estaba segura de que saldría un TND para diagnosticar en el examen y le invité a estudiarlo intensivamente -yo siempre haciendo predicciones del futuro rollo bruja Lola- evidentemente, salió otra cosa. Aún así, el compi muy amable y nada enfadado por mi errónea premonición, esperó fuera del aula a que yo terminara la prueba para debatir la jugada: al menos habíamos coincidido en el diagnóstico ¡qué alivio! 

Pues bien, al final del día, el chico me acompañó hasta el coche y, aunque parezca mentira, nos habíamos conocido de un modo tan estresante y accidental que ni tan sólo sabíamos nuestros nombres. Antes de despedirnos, nos presentamos y entonces, cuando me reveló cómo se llamaba pensé ¡maldita casualidad! ¿no os ha pasado conocer a alguien interesante y se llame igual que el cretino con el que te liaste dos meses atrás? ¡pues eso es lo que me ocurrió a mi! ¡¡¡Aaaaaaaaaarg!!!!

La cuestión es que al llegar a casa  ya tenía un email suyo, muy simpático por cierto: supongo que después de la experiencia que había vivido con al anorexia en su círculo de amistades -me lo había contado repasando los trastornos alimentarios- mis evidentes jamones le habían parecido muy saludables. Sea como sea, siempre se agradece conocer a hombres que no te toman por una facilona desesperada y que, aún siendo mujer,  te hablan de igual a igual prescindiendo de buitrearte dando por setanda tu promiscuidad  porque pasas de los treinta. 


Son este tipo de experiencias tan poco frecuentes -creo que ha sido la única en los dos últimos años- las que devalúan automáticamente a hombres con lo que has mantenido cierta relación y obligan a preguntarte ¿qué narices le vi yo a ese tío? Las comparaciones son odiosas y afortunadamente, en ocasiones, muy pedagógicas también: lo de ayer fue una lección en toda regla de como quiero que me trate un hombre: como un ser humano, único especial e impredecible;  y no como un útero ansioso de aparearse y procrear con el primero que se ponga a tiro ¡qué humillación!


Por eso chicas, los caballeros aún existen, eso sí, pocos: la proporción es preocupante 1:100 -caballeros y cretinos respectivamente- snif, snif....


Sin embargo, lo sucedido ayer con los nombres me inspiró la siguiente pregunta: ¿Qué haces si conoces a alguien que se llama igual de alguien excesivamente importante para ti? un exligue,  un eximbécil con el que tuviste un traumático rollo, un examor platónico, un exnovio... Por un lado es bastante cómodo pues fijo que nunca te cae una bronca por llamar a tu pareja con el nombre del o la predecesora; pero por otro ¿no da un poco de grima? ¿os ha pasado alguna vez?




14 comentarios:

  1. Buenas, enhorabuena por el blog, me gustaría intercambiar enlaces contigo y que nos sigamos mutuamente.
    Un enorme saludo desde http://orgullobenfiquista.blogspot.com/
    http://bufandasybanderasamps.blogspot.com/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antonio, no es por ser desagradable, pero qué leches tienen que ver tus blogs con este??? Me he quedado ojiplática al verlos!!

      Pandora, adoro tu blog, sigue escribiendo y no pares, por favor (me ha salido una rima).

      Un beso

      Eliminar
    2. Criss, pues ya sabes, cada loco con su tema :)

      Eliminar
    3. ...el chico busca afluencia en su página y supongo que hace unas decenas de "copy paste" en distintos blogs ¡y listos! así se da a conocer, por eso lo he publicado aunque yo tampoco veo que tengamos nada que ver...

      Criss guapa!! gracias por tus palabras y tranquila que mientras me vaya encontrado a impresentables por la vida (que hay muchos), seguiré escribiendo. Un beso a todos!! :D

      Eliminar
  2. Lo que yo pensaba....¡¡¡aún quedan caballeros!!!Lo importante no es como se llame,lo importante es si pertenece al perfil que buscamos ¿no? Buena suerte.

    ResponderEliminar
  3. Pues llámalo por un mote. Gary Cooper por lo alto, guapo y elegante, por ejemplo...Y como es por algo positivo, hasta se lo puedes decir a la cara que no se va a mosquear.
    De todas formas, me ha hecho gracia la paradoja que se presenta con lo que dices de que es uno entre mil el que no te buitrea y te trata como un pedazo de carne o un útero andante...¡a ese precisamente sí te lo tirarías! ja,ja,ja.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Sí nena, ni estrategias ni ostias... si quieres llevarte una tía al catre ¡sé un caballero! así de fácil, ya ves.

    Lo que se puede llegar a conseguir con un conjunto de 14,99 del Decathlon...

    ResponderEliminar
  5. Sí que me ha pasado, al principio es un poco chocante, pero no vayas a cerrar puertas por un simple nombre! Conócelo y a ver que pasa. Por cierto, te sigo desde hace tiempo pero como soy un despiste andante no sabía que estudiaras Psicología, yo también y me ha hecho mucha gracia porque acabo de llegar de examinarme precisamente de lo mismo jaja Mucha uerte si tienes más exámenes!

    ResponderEliminar
  6. Me alegra que hayas conocido a un "caballero" y a lo mejor al no ir con taconazos, ni con escotes,ni supersexy ni nada de todo eso, simplemente se fijo en ti por ti misma,en tu personalidad y en tu parte espiritual por decirlo asi.Quiza esas cosas superfluas distraen a los hombres hacia la parte sexual solamente,me gustaria que si algun chico lee esto me lo confirmara si es el caso.Me pica la curiosidad.
    De todos modos esta claro que si queremos que nos traten como a unas señoritas debemos comportarnos como tales.
    Sara.

    ResponderEliminar
  7. Pues no tengo muchas ganas de hombres: se llamen Pepito o se llamen Manolito...sólo quería contar la anécdota, nada más. Supongo que nos volveremos a ver pues nos mensajeamos, pero más que nada por temas académicos. Sin embargo disfruto mucho conociendo gente y estoy abierta a todo tipo de experiencias ¡ salvo las amorosas!
    Qué casualidad M.Teresa!! Pues me quedan dos de los nueve que tenía, de momento estoy contenta y creo que salvaremos psicopatología xq hay más gente que hizo el mismo diagnóstico de Fobia específica. Lo del sueño confundía mucho.... a ver si sacamos buenas notas!! Un abrazo chicas!!!

    ResponderEliminar
  8. Respondiendo a Sara, pues si que hay algo de verdad en esto.La verdad es que si veo a una chica muy maquillada o vestida muy sexy,mis pensamientos van hacia lo que os podeis suponer por una cuestion hormonal o instintiva quizás.En verdad que estas cosas distraen.Con esto no quiero decir que si quiero una relacion seria me busque una chica vestida de monja,no,nada de eso,pero supongo que una apariencia excesivamente sexy hace que no nos tomemos las cosas demasiado en serio.Ha sido una buena pregunta.Javi.

    ResponderEliminar
  9. Hola Pandora!

    Estoy leyendo tu blog de delante atrás, es decir, desde lo último que has publicado hacia el principio porque lo encontré hace un par de semanas y me encanta.
    A mi me pasó algo parecido, he conocido a alguien que parece un clon de mi ex, miedo me da! Parecido físico razonable, parecidas aficiones y muy educado como el otro, si hasta tienen nombres nombres compuestos y coinciden en uno de ellos! Ay dios que miedito!

    Pensé en descartarlo sobre la marcha, solo hemos hablado un par de veces pero parece que estoy teniendo un dejavu...

    Besitos! M.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se dice que estamos condenados a repetir siempre el mismo patrón de pareja... lo malo es cuando ese patrón no es el que más nos conviene.

      Suerte y gracias por comentar!!! Feliz año!!

      Eliminar
  10. Pues no puedo estar menos de acuerdo, por ser caballeroso no se liga nada de nada, eso sí,se hacen buenas amigas porque a todas les encanta que las traten bien menos el tío q les gusta, ese debe ser el malote de turno q les de una de cal y otra de arena, y eso las pone, los caballeros para amigos y poderles soltar la famosa frase q tanto gusta aquí de " Te veo como un amigo"...

    ResponderEliminar

Bienvenidos

Escribiendo....

Follow by Email

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.