sábado, 26 de octubre de 2013

El origen del autoengaño: no te quiere y punto


Seeeeeeeeee, tengo 33 años, es sábado noche y son ferias en la city ¡¿y qué?! Estoy sin pasta, redactando el Trabajo de Fin de Carrera y navegando por internet para soportar mejor la agonía.... Total, que antes de caer en la decadencia absoluta mirando horóscopos o consultando el tarot online, un golpe de suerte bendito me ha llevado al blog de Adolestreinta y la verdad es que me he reído un buen rato. No puedo resistir la tentación de compartirlo con vosotros si, como yo, estáis confinados en casa y estáis a punto de hacer una burrada también.

¡Ahí va!

viernes, 25 de octubre de 2013

No sabéis estar solos

Anónimo:
Hace tiempo que no escribía, pero no he podido evitarlo porque esta entrada es otra más de las puyas que tenemos que aguantar a las tías. Pandora sabe mi historia, pero la comparto con vosotros sin problemas. Yo tengo 40 años, casado desde los 29 años por amor, cinco hijos, tres empresas -a pesar de Montoro- y no le he puesto nunca los cuernos a mi mujer. Cuando retomas el contacto con una mujer que fue algo en tu vida, ella piensa que quieres meterte en su cama y no comprende que solo deseas saber de ella, ¿quién destila inmadurez?

Cuando estás harto de la vida que llevas no es por nada más que por decepción, porque te prometieron algo que no tienes y que ahora, en la cuarentena, es cuando nos hemos dado cuenta de ello. No queremos más compromisos, porque no queremos más mentiras. En cuanto sois madres, pasáis de todo menos de vosotras y creéis que lo sabéis todo. Queréis ser madres tradicionales con los beneficios que acarrea, pero sin los inconvenientes y, a la vez, deseáis ser mujeres liberadas que también tiene sus beneficios y sus inconvenientes. En fin, que la crisis es femenina y os estáis cargando la sociedad, vosotras veréis.

Yo conozco casos que en vez de comprarse una moto, ¡ha tenido que venderla por la pesadez de su mujer! y acabaron divorciándose, claro. Debéis respetar más a los hombres y quererlos de verdad, porque a este paso os van a abandonar hasta vuestros hijos y conozco varios casos. A algunos nos ha dado por pasar de las tías, da la igual la edad que tengan, y centrarnos en nuestras aficiones lúdicas, académicas o de otra clase. No veo yo a mi mujer con ganas de esforzarse en terminar su carrera o en comenzar su tesis, en cambio, yo sí que lo hago. Para terminar, que sepáis que esto es más viejo que el hilo negro y que nuestros padres preferían irse de vinos con sus amigos a estar media hora con su mujer, porque se aburrían, así de simple y de cierto, esto es, lo mismo que ahora nos sucede a nosotros. Yo me he gastado una pasta en velones rojos para que mi mujer se pire con otro, pero, de momento, no he conseguido nada.

Pandora, me has decepcionado.

Por cierto, hoy estoy en casa cuidando de mi hija pequeña que está enferma, porque ella ha sido incapaz de pedir un día. ¡¡¡Ya no cuidáis ni de los hijos!!! 

martes, 8 de octubre de 2013

El polvo de despedida

El polvo de despedida... aquel mítico y último polvo que echas pensando que te regalará un feliz y dulce recuerdo del final de la relación y  que en realidad resulta una mierda; un polvo que no te aporta nada digno de recordar... bueno sí, las ganas y el convencimiento absoluto de que con ese tío no vas a repetir. 

Cortas una relación, un tiempo de separación.... luego un reencuentro pues a veces las exparejas necesitan saber "algo"; una última conversación, una última impresión, saber si realmente las cosas han cambiado...  dudas que acaban con una cita absurda a pesar de saber los dos que no ha pasado el suficiente tiempo y que las heridas siguen abiertas todavía. La verdad es que para conseguir el encuentro os pasáis media hora diciendo yo ya lo he superado, lo peor ya ha pasado, estoy mejor ... ¡mierda pa ti! todavía estás hecho un asco, todavía piensas en él, piensas en ella y tú dale que te pego... Total, que entre uno y otro decidís quedar y pa rematar la faena, pues ya no viene da aquí, termináis en la cama practicando el que se supone que es el último encuentro sexual consciente: el polvo de despedida. 

martes, 1 de octubre de 2013

La Pitopausia

Alrededor de los cuarenta, gomina, ropita de marca, coche deportivo, lo último en tecnología, adicción al deporte....y sobretodo, con al necesidad imperiosa de atraer la atención de las jovencitas: sí querido, tienes pitopausia. 

Parece ser que la cuarentena se convierte en el ecuador vital del hombre, el momento del ahora o nunca y momento en el que emergen cuestiones tales como mi vida profesional no es la que me hubiera gustado, disfruto más de la compañía de otras personas, eso ya no me interesa, quisiera alcanzar aquello, conseguir ser lo otro.... y sobretodo un pensamiento latente ¡no quiero dejar de ser joven! Llegados a este punto pueden surgir problemas o arrepentimientos en cuanto a la pareja, al trabajo y a la trayectoria vital en general.

En la crisis de los 40 un hombre...

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