viernes, 15 de noviembre de 2013

La paradoja de los ex

Un día un buen amigo me dijo una frase de esas que son para grabar a fuego y no olvidar jamás: cuando un hombre está enamorado hace lo que sea. Es verdad. En mi opinión las mujeres somos más precavidas, reservadas, confusas... por lo contrario los hombres son directos, claros, más básicos y si él establece una diana (por ejemplo, tú) moverá montañas si es preciso: no lo dudes ni por un segundo. En otras palabras: si ese chico no sabe si estar contigo... es que no quiere estar contigo.  Y cuando hablamos de "estar", hablamos de estar al 100%: algo que no se limita a los mensajitos, a los encuentros y a las palabras que, al fin y al cabo, se las acaba siempre por llevar el viento. "Estar" es poder contar con él al mismo nivel que puede contar él contigo; "estar" es no tener ninguna duda de que hay una correspondencia clara... Y es que la sensación de "está conmigo" no siempre tienen lugar a pesar de muchas cosas: decir "te quiero" no es querer, hacer acto de presencia de vez en cuando no es corresponder y en eso las mujeres pecamos de soñadoras interpretando a lo grande señales que no significan nada más que ese tío solo quiere un poco de aire fresco o, dicho de otro modo, revivir emociones que ya daba por perdidas. 

Cuando un chico nos corteja resulta divertido, especialmente si nos gusta: reímos, agudizamos el sentido del humor, resaltamos nuestra sexualidad, rebosamos energía, buen rollo... Está claro que en ese contexto nuestra compañía es un sedante para superar el día a día de un hombre atrapado en una vida, más o menos, monótona a la que no sabe o no se quiere adaptar. Nosotras somos un elixir para el erotismo, un regalo para la felicidad. Con eso no quiero decir que cuando estamos solteras seamos unas plastas pesimistas de campeonato; lo que trato de explicar es que los indicios de filtreo funcionan como un amplificador de nuestra mejor parte: de la parte más alegre, simpática y positiva de nuestra personalidad. 

Sin embargo el tiempo pasa y si las cosas no van bien con él, ese buen rollo inicial empieza a traducirse en dudas, preguntas, reproches, desilusiones.... Digamos que no ocurre nada en concreto, pero lo que en un principio dejabas pasar... ya no lo pasas, de manera que te das cuenta que cada vez es más fácil que te entre la mala leche: el tío no se decide, el tío no mantiene su palabra, el tío no hace las cosas como esperabas.... Resumiendo: ese sujeto no es serio. Llegados a este punto empiezas a darte cuenta de que has caído en una vorágine de malos rollos que, curiosamente, están siempre relacionados con él, con su presencia y con sus desafortunados actos o comentarios muy a pesar de estar, perdidamente, enamorada de él. Finalmente y sin poder remediarlo, le dejas, lo dejáis o te deja. 

En ocasiones la vida te presenta situaciones en las que entiendes eso de que querer a alguien no implica compartir la vida con él. Hay amores de los que es mejor alejarse, aunque seamos conscientes de que no se podrán olvidar nunca del todo. En el amor no hay que luchar: si las cosas no surgen solas, la mejor victoria es una retirada a tiempo. Esa es una buena opción cuando las incompatibilidades son claras, y el mejor indicador para detectar que eso está sucediendo es nuestro estado de ánimo, nuestro buen o mal humor. 





Retomando el tema de ese ya exnovio con el que hemos cortado y a pesar de perder el contacto con él, para poner un ejemplo al azar, digamos que a los seis meses después de la ruptura en la que te diste cuenta de que ya no eras la chica optimista de siempre, tiene lugar un casual reencuentro: en el súper, en una fiesta, en una cafetería... da igual, tiene lugar un encuentro  (parece que los ex tengan un maldito radar para saber cuando te has recuperado de la relación y estás pletórica) y tú te muestras como eres: estupenda. Entonces él, al ver de nuevo ese halo de aire fresco que tanto gusta a los pichasuelta, te dice que está encantado de verte así, que se alegra mogollón de que te sientas feliz, que eres espectacular, especial y alucinante... Total, que con el recuerdo de lo que fuiste y lo que eres, no tarda en soltar un cumplido excesivo o hace un sutil sondeo para saber si estás disponible y volverte a asaltar. En ese instante es esencial acordarse porqué lo dejasteis con ese individuo. 

La verdad es que aquello de que justo cuando conoces a un chico maravilloso aparece tu ex; o precisamente ahora que te has recuperado y estás espléndida reaparece tu ex.... no es casualidad. A los hombres les encantan las mujeres sonrientes; no hay nada más sexy para un chico que una bienvenida bien aliñada de eufórica simpatía. Lo que algunos no entienden, es que son ellos quién inhiben, con su actitud, ese estado de felicidad, paz y calma profunda por el que lucha cualquier ser humano. Claro que podemos ser alegres, pero lo seremos hasta que él haga o diga algo que nos jorobe la existencia de nuevo. Simplemente hay sujetos que son antagónicos respecto a nuestro bienestar: que sí, que la euforia, el sentimiento, el apego dura un día, dos, tres... pero al cuarto ya ocurre aquello tan típico en él que nos estropea el momento, el día, la semana, el mes y la vida entera si no nos alejamos. 

Es una paradoja: ellos dicen "me encanta verte feliz" y nosotras pensamos "estoy feliz porqué estoy sin ti". Hay hombres que son incompatibles con la felicidad de una mujer: acuden a ella atraídos por su esplendor pero no pueden evitar apagarlo luego, son así. A veces hay relaciones perdidas por el aburrimiento, por el cansancio femenino ante hombres de los que nos hemos enamorado y que no son capaces de correspondernos en la misma medida, en el sentido de que ellos, simplemente, sienten un afecto especial pero en ningún caso nos quieren como pareja. Y sí, un reencuentro trae buen rollo en un principio: tú eres feliz, él se siente atraído por tu esplendor... pero al poco rato tu halo de felicidad se va apagando al mismo tiempo y al mismo ritmo que él regresa a tu vida. Volvéis al punto muerto: eso no funciona. 

Por eso mismo me parece una paradoja curiosa el caso de esos ex que se acercan de nuevo atraídos por algo que ellos mismos ahuyentan con sus decisiones, su comportamiento y su actitud; aunque sea de forma inconsciente. 

Definitivamente hay ocasiones en las que pretender mantener una buena relación con un ex es un auténtico acto de fe. 

Feliz fin de semana.









26 comentarios:

  1. Si resumimos tu entrada de varios cientos de palabras a la percepción masculina, sería algo así:
    Está buena, rollito, no termina de cuajar, adiós, reencuentro, sigue estando buena.

    Si, somos así de sencillos y pragmáticos, y por eso sufrimos menos depresiones.

    www.felizyrelajado.com

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    1. Sí claro. Siempre que se ven las cosas desde la perspectiva de un hombre extrañamente falta la parte de los "sentimientos". Tratar con muchos de vosotros es como tratar con un pc.

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    2. Y a veces el botón "suprimir" viene de fábula ;)

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  2. Te ha salido un post redondo Pandora, felicidades!

    “En el amor no hay que luchar: si las cosas no surgen solas, la mejor victoria es una retirada a tiempo.”
    No se podría decir mejor. Tanto a hombres como a mujeres nos han “vendido” aquello de que hay que esforzarse en la relación, hay que “luchar” por la pareja. Yo estoy de acuerdo contigo, cuando una relación funciona, todo es sencillo, fluye, si tienes que esforzarte y esforzarte y luchar es que algo va mal, muy mal

    “Definitivamente hay ocasiones en las que pretender mantener una buena relación con un ex, es un auténtico acto de fe.”
    Ahora hay que ser moderno y europeo, hay que llevarse a las mil maravillas con tu ex, incluso quedando con su nueva pareja y tu nueva pareja en un extraño alarde de “mira que bien estoy sin ti”. Y yo no lo veo, hay veces que no te puedes llevar bien con tu ex, incluso hay veces que hasta incluso te llevas mal, pretender hacer teatros y disimular es agotador.

    Un besito. :)

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  3. Me alegro de que os haya gustado. Es un poco extenso pero era preciso para explicar bien mi punto de vista. Veo que lo habéis captado!!

    Gracias chicas y chico ;)

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  4. Pandora, yo creo que, independientemente de tu sexo, quien quiere estar con alguien, hará lo posible por estarlo, y quien no, no. Igual que lo he visto en mi, lo he visto en mujeres interesadas en mi. Lo que pasa es que much@s nos quedamos cortad@s a mitad de camino en cuanto la otra parte no nos hace el caso que pensamos que nos merecemos. Yo, en mi caso, desde luego que no echo toda la carne en el asador si no veo interés por la otra parte. No me merece la pena. Excelente post. felicidades. :)

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  5. Está claro que la paradoja es tan válida para los ex como para las ex. Yo lo he explicado desde la perspectiva femenina, supongo que desde la masculina el post solo abarcaría 15 o 20 líneas :p
    ¡Me alegro de que os guste!

    Feliz fin de semana Toro solitario :)

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  6. Me lo he leído dos veces, no te digo más. Cuánto aprendo contigo Pandora!

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    1. Gracias! nunca hubiera pensado que llegara a tanta gente el post. ¡Me alegro un montón! A ver si entre todos y todas aprendemos algo de todo lo que nos pasa, aunque a veces no sea tan bonito como quisiéramos.

      Un abrazo Candela!

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  7. Tendrán una maldad intrínseca que no pueden evitar o les importan tan poco los sentimientos del resto de mortales que ni se percatan de ellos? Aaasrg que complicado!

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  8. Muy buena entrada Pandora. Creo que cuando expresas con palabras lo que nos esta pasando o nos ha pasado alguna vez es cuando mas me gustan tus posts.

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    1. Gracias anónimo, hypatia.... eso la anima a una para seguir escribiendo ;)

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  9. Madre mía Pandora... parece que has conocido al último tio con el que he estado. En mi caso, él a veces decía que tenía "dudas", yo le decía de dejarlo, y él volvía corriendo, pero eso sí, cada vez la que tenía más dudas y ralladuras era yo. Meses de pisar huevos con él, de no ser yo, de comportarme como una idiota que entra a puntillas para no molestarle, y al final se terminó. Me costó mucho al principio pero era un vampiro emocional que me estaba dejando sin energía vital.

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    1. Tú apúntate la premisa: si está interesado y TE QUIERE, no habrá lugar para dudas. En eso las cosas son blancas o negras: estar o no estar, así de fácil. Ahora lo que toca es ser sincero con uno mismo, reconocerlo y tomar decisiones. El mar es muy grande y hay muchos peces para pescar... Hay otras formas de vivir la pareja Niki :)

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  10. Ahora que me voy me das la luna sobre el mar. Así reza una canción, está comprobado que cuando perdemos interés y pensamos más en nosotras, volviendo a ver las cosas tal y cómo son... aparecen ellos y te recuerdan momentos y hala, otra vez subida en la noria. Extraordinaria entrada.
    Saludos.

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    1. Ya veo que todos hemos terminado por subir a la noria en un momento dado... lo importante es saber que si en la noria no lo pasamos bien a la segunda vuelta, hay que bajarse.

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  11. El problema de los hombre es cierto miedo a perder a su princesita. Así, cuanto más "controlada" y triste esté más quiere decir, en el lenguaje, sentimiento del hombre, que esa hembra se desvive y se muere de amor por él y SÓLO por él.Una mujer alegre, simpática, supera cualquier expectativa del hombre, es superior y no hay por donde cogerla.El hombre en cambio se siente como indefenso cuando tenerla a su altura no responde al hecho de echarle todos los trastos(ahora sí que si verdaderos trastos: su penosa vida) encima a se ser etéreo que es la mujer una vez conquistada.¿Cuántas veces no vemos en parejas polos opuestos, es decir, una mujer ceniza y un hombre alegre, o viceversa? Parejas empastes( compensatorias) las llamo yo.


    Al habla, Rigodón (animal telúrico)

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    1. Eso lo interpretaría en los casos de hombres inseguros: un hombre con miedo prefiere una mujer vulnerable que se lo permita todo. Un hombre seguro de si mismo creo que preferirá una chica también segura de si misma y que demuestre su afecto de otro modo que no sea estando amargada, discutiendo o controlándole todo el día. Está claro que eso último demuestra un apego muy profundo...lo que no quiere decir que sea un vínculo sano. He conocido a muchos tíos agobiados por el control de sus parejas pero todavía así siguen con ellas, supongo que es lo que dices del lenguaje:eso demuestra que está controlada.

      ¡Espero que existan hombres que hablen otros idiomas! ;)

      Un besazo Rigodón

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  12. Muy buena entrada, Pandora. :)

    Una vez un amigo dijo una cosa que me dejó pensando bastante tiempo porque era totalmente cierta (y porque me sorprendía que la dijera precisamente ese amigo), y lo que dijo fue que nunca dejaba de sorprenderle la generosidad femenina, el hecho de que una mujer, cuando está enamorada, es capaz de hacer cosas que nunca haría, ceder en temas que nunca habría cedido por sí misma, incluso dejar pasar cosas que le molestan de verdad solo para complacer a su pareja y que la relación vaya bien.

    Creo que los hombres enamorados son capaces de hacer cosas que no harían por otras mujeres, y por eso se les nota tanto y son tan evidentes cuando quieren de verdad a alguien, y eso es maravilloso. Pero jamás cederían en sus principios solo por complacer, prefieren mostrar su punto de vista a ceder simplemente para estar bien (por supuesto, hablo del principio de una relación, después con la confianza todos mostramos nuestros puntos de vista sin pelos en la lengua).

    Y en esto estoy totalmente de acuerdo con los hombres, no deberíamos ceder tan fácilmente solo por estar enamoradas, porque si lo hacemos, en cuanto pasa un poco de tiempo, esos valores y "cosas por las que nunca pasaría" que al parecer teníamos clarísimos de solteras y que hemos traicionado casi sin darnos cuenta se revuelven dentro de nosotras y ocurre lo que dices: ya no dejamos pasar ni una más y se acaba la relación.

    Lo mejor es ser honestas con nosotras mismas y con nuestra pareja desde el principio, y si a partir de ahí surgieran conflictos, nadie puede decir que no lo sabía de antemano, lo importante es que tanto ellos como nosotras sepamos bien con quién estamos cuanto antes. Pero claro, esto no es tan fácil...

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    1. Ei Señorita Sparrow!!eso es muy interesante: el momento en que, pasado cierto tiempo después del enajenamiento mental amoroso, se cae la venda de los ojos y ¡tachán! la realidad...entonces uno se enfrenta a una encrucijada terrible: o lo tomas o lo dejas. Eso último, cuando hay pruebas evidentes de que las diferencias son insalvables, es una muestra de madurez que no todo el mundo sabe tener. No es fácil y acomodarse mirando a otro lado parece la mejor opción para mucha gente....

      ¡Estamos perdidos!

      Un abrazo guapa :)

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  13. http://www.tusrelatos.com/relatos/un-viatge-no-tan-solidari-al-senegal-un-viaje-no-tan-solidario-al-senegal

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  14. Pandora me alegro de conocerte me he leído algunas de tus entradas y me parecen buenísimas todas, esta voy hacer referencia en especial hace poco he pasado por algo similar y el pobre chico después de decime que era lo mejor que había pasado por su vida se agobio pq soy una mujer separada y quizás sus padres no me aceptaría. Eso me deja en un lugar un tanto descolada pq en estos tiempos que corren que alguien se fije en eso me parece sorprendente, pero vamos que tengo q pensar de todas aquellas cosas bonitas que me decía para compartir, y hacer........ Pues nada que no quería estar conmigo, así de claro, no te parece? Hombres..... :) Un saludo y nos veremos mas.

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    1. Josefa, eso es una excusa como una catedral. Olvídale, no vale la pena.
      Si un hombre quiere estar, está. En ese aspecto ellos son más directos que nosotras: es sí, o no y no hay medias tintas.

      Ánimo! un beso guapa

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  15. Creo que lo que has escrito no es unilateral sino que ocurre en los dos sentidos... Y quien las pasa más canutas suele ser quien más se lo curra y más trabaja la pareja...

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