lunes, 24 de marzo de 2014

Pura Vanidad

Un día leí en un blog que sigo de forma habitual, que lo de ser capullo en un momento u otro es algo que viene incluido en el carnet de tío. En la versión femenina, que para nosotras también hay, diría que lo de ser vanidosa en un momento u otro, es algo que viene incluido en el carnet de tía. 

Seamos sinceras, a todas nos encanta sentirnos admiradas, nos encanta sentirnos aduladas, ser el centro de atención en un momento dado, que nos piropeen sutilmente y que estén pendientes de nosotras. Creo que muchas veces, aunque seas tú quién corte la relación, aunque tengas claro que no quieres seguir con esa persona, aunque ya no te sientas atraída por ese chico y no quieras nada con él... siempre aparece ese punto de malicioso egoísmo cuando te enteras de que está con otra. En cierto modo joroba ser consciente de que has dejado de ser el centro de atención de él y que ese lugar lo ocupa otra: pura vanidad. 

Yo he tragado algunas ex pero he sido ex también y, ejerciendo mi papel, supongo que otras han tragado conmigo cuando he dado por saco, pues es algo que inevitablemente incluye el título de predecesora; y es que a pesar de tener un interés cero por el individuo en cuestión, perder el título de "princesa" siempre es algo que toca las narices.


La vanidad es algo inherente en nuestros genes, de aquí que tengan lugar esos tonteos por inercia, para alimentar a nuestro pedulante ego femenino, aunque sea con alguien por el que no sentimos interés alguno como pareja. Es como si sintiéramos satisfacción ejerciendo cierto poder de control sobre esa persona, de influir en ella. Pero llega un día en el que el interés que pueda sentir él hacia nosotras, quede en entredicho por la aparición de la "nueva", que es cuando sentimos la vehemente necesidad de competir y ejercer ese poder para saber si todavía lo tenemos. Entonces los reproches y los tonteos son interpretados por él como celos o como una súbita y milagrosa reaparición de sentimientos en ella... pero nada de eso está ocurriendo: los sentimientos son de ella hacia su propio ego y los celos no son por él como pareja, sino por sus atenciones, que aunque ella no las disfrute ni quiera disfrutar, considera de su "propiedad" y a nadie le gusta perder algo que cree que es "suyo" a pesar de tenerlo olvidado, sin utilizar y sin intención de utilizarlo jamás: el simple hecho de saber que le pertenece ya la satisface. 



Sin embargo, creo que el orgullo femenino llega a su máxima expresión cuando, gracias al fabuloso y estupendísimo mundo de las redes sociales, te enteras de la boda de tu ex con reportaje fotográfico incluido. Da igual que le dejaras hace tropecientos mil años, tú entras momentáneamente en cólera y no lo neguemos; todas, todas hemos sido vanidosas ante una situación así y esa vanidad es la que nos ha hecho soltar un perverso pero inevitable "tanto que decía...", aunque sea en relación a un noviazgo finiquitado hace mil años. Creo que, en el fondo, todas pecamos de soberbia al pensar: nunca encontrará a nadie como yo pero la verdad es que sí, incluso mejor

Así que confesémoslo; en un momento dado todas hemos ejercido el papel del Perro del Hortelano que ni come, ni deja comer... que vosotros chicos lo interpretáis como amor, y no es nada más que una manifestación de pura y malvada soberbia femenina. Que me interesas cuando estás con otra, y no me interesas cuando estás solo pues lo que me gusta de ti es tu dedicación hacia mí y no tu compañía como pareja. Me gusta saber que si lo deseo puedo llamarte cuando quiera y verte cuando me de la gana, que nunca lo hago pero solo con saber que puedo hacerlo, ya me complace. 

Y ya rozando los límites de súpermegaultravanidosa, está la situación esa de quedar con tu ex para poder ver al perro o, simplemente, para recrearte con sus atenciones de modo que se crean dos universos paralelos: en uno él, quién todavía está hecho polvo, embobado por ti e incubando la flipada mental del siglo, y por otro lado tú: estupenda, jugando con el perro y disfrutando de una corona de princesa que no tienes intención alguna de pagar; de modo que las expectativas de reconciliación de él crecen a la misma velocidad que aumenta tu habilidad para evitar cualquier intento de contacto físico por parte de él quién, en realidad, te importa un pimiento en lo que al terreno sentimental se refiere. 

Está claro que en ocasiones llegamos a ser malas.... ¡malísimas! aunque en el fondo creo que ser así de vanidosa (para no decir otra cosa) sirve para que ellos acaben despertando, tarde o temprano, y recordándonos como lo peor de lo peor de sus vidas; luego nos extraña que no nos saluden por la calle o no nos feliciten la Navidad. 

Resultará que al final la Vanidad tendrá algún tipo utilidad....




7 comentarios:

  1. eso me ha pasado pero con chicos que habían mostrado interés por mí y yo al pasar de ellos han mostrado interés por otro. En ese momento en vez de sentir alivio siento rabia. Pero no con mi ex. Sólo tengo uno, pero a los dos meses de romper yo la relación, una amiga me contó que estaba con otra... en contra de lo que dices... me alegré por lo que tu dices, dejé de ser su princesa ;)

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  2. Que las mujeres sois vanidosas y egocéntricas? menudo descubrimiento! no nos habiamos dado cuenta hasta ahora!

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  3. No. A mí no me pasa. Si un chico no me gusta no tonteo con él. Eso lo primero. Tengo vanidad para según qué pero no de este modo. Segundo, si un chico con el que no quiero nada encuentra a otra, ni me parece bien ni mal. Seguramente más bien que mal, porque así sé que ya no piensa en mí (qué alivio) y que no he sido ningún impedimento para que encuentre la felicidad.

    De hecho, todas estas cosas que has dicho sólo las he visto en tíos y no las soporto. No aguanto que no se tomen los sentimientos de los demás en serio y que tonteen para pasar el rato o, ¡aún peor!, para alimentar su ego. Y si me rechazan pero al verme feliz con otro me vienen a buscar, me dan ganas de agarrar un mazo y darles bien fuerte.

    Queda feo que lo diga yo...pero es que realmente pienso que soy un cielo de tía con las cosas muy claras y que puedo ser estupenda como pareja. Más que nada porque mi manera de ver las relaciones personales es muy sencilla y muy clara. Ya está...ésta debe ser mi parte de vanidad... :)

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    1. ya empezamos ... todas las cosas malas solo y exclusivamente la hacen los tios ... en fin .. y lo peor es que tendras estudios y todoo

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  4. Y luego no queremos que nos llamen complicadas, si es que... se lo servimos en bandeja.
    Besos.

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  5. Vanidosas a tope, lo reconozco. Mea culpa.
    Pero ¿qué tiene de malo un poco de coqueteo inocente? Además, el perro me quería más a mi que a él, y por supuesto no soporta a su nueva novia...

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