domingo, 6 de abril de 2014

Es cutre

En toda conversación entre chicas, siempre hay unos minutos para poner a algún tío de vuelta y media; ese día tocaba hablar de la extraña sensación que deja romper el vínculo con alguien y, aludiendo a la excelente conclusión de una tercera amiga respecto al tema, no se podría definir mejor: compartes cama con una persona y un día te lo cruzas con el coche y no sabes si saludarle o no... es cutre. 

Es raro, por un tiempo te conviertes en amiga, novia, amante, confidente... te desnudas en todos los aspectos delante esa persona y lo mismo hace él respecto a ti. Os contáis secretos, os desahogáis de los problemas, os cogéis de la mano, os besáis, dormís juntos y ambos sabéis el código de desbloqueo del Iphone del otro. Cuando estáis separados, la naturaleza de la pareja implica siempre una posible llamada, un mensaje: ¿has llegado ya?, ¿estás en casa?, ¿necesitas algo del supermercado?, te recojo en diez minutos, a las cuatro nos vienen a instalar internet, Hoy tenemos cena con fulanita y menganito, Tengo ganas de verte o simplemente un Buenos días princesa. Entonces y por el motivo que sea, la relación se rompe de modo que cada uno sigue su camino. Evidentemente se acaban los mensajes, se acaba lo de dormir acompañado, se acaba la complicidad, se acaba el formar parte de la vida de alguien... se pasan unos días chungos, unos días en que los que las conversaciones y los pensamientos son monotema; pero el tiempo pasa y llega un momento en el que te das cuenta de que estás pensando en otra cosa, que lo referente a él te ha dejado de importar del mismo modo que un día, de repente, decides que ya no te apetece escuchar aquella canción en el coche una y otra vez y cambias de registro. Llegados a este punto tomas consciencia de que ya has pasado página, de que con ese tío no compartes más que un recuerdo y que de repente se ha convertido en un extraño... que eso es bueno pero no deja de ser cutre. 




Es cutre ser confidente de alguien y que después no tengas ganas,  ni confianza para enviarle un whatsapp para ver qué tal está. 

Es cutre dormir junto a alguien, verle un día por la calle y saludarle con un ligero movimiento de cabeza del mismo modo que saludarías a un conocido que es amigo de un amigo que te suena remotamente de haber coincidido con él en algún lugar hace mil años. 

Es cutre pasar de la confianza para poder enviar un mensaje a cualquier hora, de la posibilidad recibir una llamada a cualquier hora para pasar al contacto 0 de un día para otro.

Es cutre haber sido y haber considerado a alguien especial, haber tenido ilusión, haber sentido mariposas y que después ya no signifiques ni signifique nada: que os importéis mútuamente un pimiento. 

Es cutre haber compartido parte de tu vida con alguien y que después todo siga como si nada hubiera sucedido, como si ni hubiera servido para nada. 

Sin embargo es esa misma cutrería la que nos permite seguir adelante, dejar de lado una historia, empezar otra nueva que posiblemente un día resulte cutre también.... o no.

Sea como sea, no deja de ser algo extraño....

14 comentarios:

  1. Cutre, extraño, salvaje, triste, doloroso, egoísta... Pero efectivamente, así es la vida.

    ResponderEliminar
  2. Es cutre sí, pero se puede decir que son capitulos de una historia, la nuestra. A mi me ha sucedido, me sucede y me sucederá, c'est la vie!!!
    Besotes.

    ResponderEliminar
  3. Así serán vuestras vidas "solteras y maravillosas"

    ResponderEliminar
  4. Como poco es práctico.
    Sería totalmente agotador seguir manteniendo un estrecho contacto con todos los ex que puedes acumular a lo largo de la vida.
    Piensalo.
    Un besito

    ResponderEliminar
  5. Más bien triste. Es como ver las ruinas de una parte de ti. Lo que queda después de algo que, en principio, se construyó pensando en que iba a durar. Este fenómeno no sólo se aprecia entre los ex-novios o ex-esposos o ex-amantes; también en otro tipo de ex. Pero supongo que en una relación sentimental el efecto será más impactante. No tiene nada de cutre; en mi opinión es más instinto de supervivencia.

    ResponderEliminar
  6. Siempre lo he visto como un acuerdo tácito entre ambos. Puro pragmatismo llevado hasta límites que rozan la psicopatía, pero que no deja de formar parte de nuestra naturaleza. Es como si nuestra mente emocional desconectara en lo relativo a esa persona construyendo una barrera impermeable a recaídas o yo qué sé a qué. Pero sí, es cutre.

    ResponderEliminar
  7. Pues imagínate cuando sucede en una relación ya estable, que también puede suceder. Es lo que tiene el miedo de cada uno a dar el primer paso. A mí personalmente cuando me ha pasado, nunca he tenido ningún problema en romper el hielo de la decepción post-relación.... porque en realidad no me importa, y simplemente me preocupo.
    Es decepcionante cómo se actúa ante situaciones así, y de lo poco que le importa al ser humano cosas que no sean uno mismo.

    Un saludo
    www.elexitoenvida.com

    ResponderEliminar
  8. cutre: 1. adj. Tacaño, miserable. U. t. c. s. 2. adj. Pobre, descuidado, sucio o de mala calidad.
    Más que cutre es muy triste. Es muy triste tener que dejar de querer a una persona a la que has querido.Es muy triste darte ceunta de que, aunque pudieras, no vale la pena intentar reparar la relación y volver a empezar o que ni siquiera interesa mantener el contacto con alguien a quien antes quisiste tanto.
    Pero así es la vida...

    ResponderEliminar
  9. Es muy triste que se muera el amor, pero puede ocurrir. Lo que es lamentable es la forma de finalizarlos, especialmente el "borrar" la existencia de esa persona en tu vida, como si nunca hubiera existido. Lo puedo entender cuando te han dejado con mucho dolor, porque cualquier contacto te recuerda ese dolor. pero cuando eres tu quien dejas ... no ser capaz ni de respetar a esa persona ... me parece de bajeza como persona. Me temo que la mayoría es así. Poquitas, muy poquitas excepciones. Pero esas son las que merece que lo intentemos.

    ResponderEliminar
  10. tantos sentimientos un dia "plum" ya no estan... habrán sido reales?

    ResponderEliminar
  11. Es cutre, porque ambos sois cutres.

    ResponderEliminar
  12. Más que cutre, es triste. Pero la vida continua, y por el camino que en ella andamos tanto se pierde como se añade o inicia relaciones sentimentales, amistades, trabajos... en definitiva, el bagaje de nuestra propia vida.
    J.

    ResponderEliminar
  13. Te paras en ese instante justo, ése en el que pones el pie al otro lado de la línea, y desde esa distancia, desde ese otro lado de la frontera, echas la vista atrás y te descubres mirando a esa persona con indiferencia. Y te dices: que cutre.

    Y escupes dentro tuyo esas dos palabras con desaire.

    Luego las escupes al mundo, como quien enuncia una ley natural. Hay que resignarse -pareces decir- todo se termina, el amor ,como todo lo vivo, marchita, envejece y muere; lo que ayer ardía hoy son cenizas, … así es y así debe ser; es la vida, es su devenir.

    Bien, ¿y si yo te digo que estás engañándote? Que en esa idea del amor como tránsito estás escondiendo en realidad una vergüenza. Que ese momento en que crees poder confrontar el antes y el después del amor con indiferencia, ese momento en el que quieres proclamar la transformación del antiguo amor en algo nuevo que ya no te importa un pimiento, ese momento, sólo está cayendo el velo de tus ojos y dejándote ver la verdad, la que estuvo ahí siempre, la que necesita tan solo dos palabras: nunca amaste.

    Y tú, con indignación me dirás,- ¿cómo? Hizo cosas por mí y yo por él, compartimos el tiempo,me desnudé, le conté mi secretos y le entregué mi cuerpo. El hizo lo propio. ¿no es eso amor?
    Pero yo te digo -¿Hiciste todo eso por él o por ti?, y él ¿hizo lo propio por ti o por él mismo?

    ¿Puede acaso alguien afirmar que detrás de esa impostura a la que llamamos amor no hay en realidad un deseo de completarse a través del otro? De obtener algo para sí mismo, de dar sólo sabedores de que recibiremos lo que nos interesa recibir… Y cuando descubrimos que ese intercambio ya no puede tener lugar, que ya no podemos sacar nada más de ese negocio, decimos entonces que se acabó el amor, que cutre sí.

    Eliminar a alguien de nuestros recuerdos es arrebatarle la vida a ese alguien. Uno no asesina aquello que ha amado, porque el verdadero verbo amar va dirigido a la esencia del objeto amado y no admite tiempos verbales; lo que uno ha amado, se ama y se seguirá amando. Sólo ha de cambiar la forma en que se ame. De manera que el objeto del amor puede estar lejos, en otros brazos, o incluso dejar de existir, que el amor por su esencia siempre permanecerá en nosotros de algún modo.
    De esta forma uno puede saludar sólo con un movimiento de cejas al cruzarse con ese antiguo amante y al mismo tiempo sentir el corazón rebosante hacia él, y no hay ya nada cutre en eso.

    ResponderEliminar
  14. Ni cutre ni triste, simplemente... Genial en algunos casos!
    Por fin pasaste página, ya no te duele, ya no te importa. No hay rabia, ni dolor, ni alegría ni nada. Pasa a ser un humano perdido en la memoria, y si algún día te lo topas en algún sitio, tranquilamente puedes decidirte a saludar con ánimo y buena letra o simplemente fingir un estornudo y buscar un kleenex al pasar. Viva la Vida!

    ResponderEliminar

Bienvenidos

Follow by Email

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.