martes, 29 de julio de 2014

Somos así de tontas

Creo que nos enseñaron mal.... ¡muy mal! A todas nosotras nos han empapado de historietas rosas en plan: hay que luchar, hay que ser paciente, hay que demostrar, hay que sacrificar.... Es una lástima que hasta los treinta y tantos no te empieces a enterar de la película y a pasar un poco de todo. Sin embargo eso también tiene sus efectos secundarios: por lo visto, si lloras, insistes, persigues y te obsesionas, además de suicidarte psicológicamente, les asustas. Hace poco una chica despechada publicó en Facebook todas las conversaciones de "su" chico quien, al parecer, había conocido a otra. La muy bruja nos hizo solicitud de amistad a todos los amigos de él, y a los amigos de los amigos... al entrar al perfil de la tipa -quien presuntamente quería ser tu amiga- te encontrabas con todo el pastel: pantallazos y pantallazos de diálogos íntimos entre ellos dos... Hay mucha loca suelta pero eso es también a lo que te expones dando cuerda por las redes sociales a la peña. Ríete de Psicosis... en momentos así me doy cuenta de que soy una tía bastante normal, y eso siempre está bien. 

Así que por un lado, si vas a fondo para recuperar en plan numeritos, lloros y suplicas.... no haces más que alejarle; si por el contrario el individuo te dice "ahí te quedas maja" y tú con tus treinta y hasta los cataplines de la gilipollez masculina, vas y le contestas "ok", pues eso... ¡que no se van! Llegados a este punto te das cuenta de que existe algo peor que el lo hemos dejado.... más cansino que eso está el ni contigo ni sin ti o el posicionamiento en plan el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. De modo que a las semanas empiezan los "me gusta" en Facebook, los whatsapp excesivamente cariñosos, la indiferencia total, la vuelta a las palabras bonitas, te dicen que le han visto con otra, te dice que eres especial... y de mientras tú vas encajando una de cal y otra de arena sin saber qué pensar, sin saber si te tiras por la ventana o tienes que empezar a festejar el arrepentimiento de tu ex... pero de ningún modo eres capaz de mandarlo a la m....






En eso las mujeres fallamos: no sé si imaginamos demasiado, somos demasiado optimistas o tenemos demasiada tolerancia al sufrimiento. Puede que seamos demasiado permisivas, que nuestra naturaleza nos impida decir NO desde un principio pero.... aaaay cuando eso ocurre, cuando una dice BASTA, es basta para siempre; cuando una mujer olvida, olvida para siempre. Dicho de otro modo, una vez ha pasado el tiempo y una vez que hemos pasado página, nos es tan fácil rechazar a un ex como fácil le resulta a él volver tal cual como si nada. Precisamente hace poco, recibí un mensaje de un chico al que hacía dos años que no veía... y el tío hablándome para quedar y tan pancho, como si hubiéramos hablado el día anterior y en realidad habían pasado más de ¡700 días! asombroso.... y todavía así una no es capaz de decir qué narices estás haciendo pringao.

Nos cuesta decir NO y hay veces que ese No ya no es solo una negativa, es una cuestión de supervivencia mental: parece increíble que una mujer siga vibrando delante de su ex a pesar de tener la certeza absoluta de que el tío anda por ahí haciendo el panoli y explorando vaginas en plan Hank Chinaski, al mismo tiempo que tú digieres la ruptura como puedes. Somos así de flojas: con cuatro palabras bonitas y el paso del tiempo que, desafortunadamente, no hace más que tergiversar la realidad diluyendo defectos y limando asperezas...  la bomba atómica, vamos. Y así pasan los meses: él sigue pavoneándose por ahí sin dejar que te vayas y tú majareta perdida empezando a creer en los milagros, el horóscopo, el destino, la Cenicienta y a saber en qué más....
Lo peor de todo es que lo sabes, es que sabes lo que tienes que hacer y sabes que te estás saltando a la torera todos tus principios; pero tú ahí aguantando el tipo como una "campeona"... supongo que habrá algún motivo evolutivo en ese comportamiento femenino tan absurdo, ilógico y destructivo. ¡Quién fuera tío! con su capacidad para ser tan objetivos, prácticos y resolutivos. ¿Que quieren algo? te lo dicen; ¿que no lo quieren? al carajo; ¿que dudan?¡pues todo! qué prácticos son....

Quién narices nos diseñó así tontas....



5 comentarios:

  1. No sufras Pandorita que te queremos mucho!

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  2. En determinadas ocasiones el no saber decir no puede ser un problema grave
    porque corremos el riesgo de que nos manipulen a su antojo personas que en
    realidad no nos quieren y solo pretenden aprovecharse.
    Siento ser tan directo pero esta es la realidad. Y si sabes lo que tienes que hacer,
    hazlo porque a veces somos nosotros mismos los que nos complicamos la vida
    inecesariamente. Te voy siguiendo Pandora.

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  3. Sois así de tontas... somos así de tontos... quien esté libre de taras que tire la primera piedra ;)

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