jueves, 4 de septiembre de 2014

Hora de bajar la basura

La verdad es que estamos un poco saturados todos de desamor: engaños, decepciones, traiciones.... ¡oye! hay parejas felices,  hay tíos fieles, hay mujeres que no son superficiales, existe el sexo con amor... a veces eso se consigue y se queda, otras veces no.... lo que está claro es que si tuviera sexo cósmico a mano, no estaría escribiendo el p... blog. Sea como sea vamos a intentar todos a hacer un poco las paces con el pasado, a abrir nuevos caminos a ver si nos dejamos de tanta cháchara y practicamos más los momentazos. No hace falta que sean de amor, con que sean de felicidad está bien. 

Cuando pasamos por un momento chungo resulta típico el consejo de mantente ocupado, distráete, no te quedes en casa....esos no son ni serán nunca malos consejos, pero como todo.... siempre en su justa medida. 

Alguien me dijo una vez que la vida te la dan, no te la regalan... por lo tanto hay un precio que pagar y supongo que eso explica que vivir no sea precisamente un camino de rosas: las pérdidas, sean de la naturaleza que sean, son inevitables y es algo que tenemos que superar. El problema aparece cuando, en lugar de afrontar, decidimos sortear. 

Tener hobbies está bien, tener sexo está bien, tener relaciones, tener amigos, tener cosas... el tema está en si son utilizadas correctamente, es decir: ¿vas con fulanit@ o menganit@ para conocerla realmente o para olvidar a otr@? ¿necesitas realmente comprar eso o lo haces para sentirte momentáneamente mejor? ¿vives realmente el sexo que tienes o lo que  haces en la cama es solo revolver las sábanas? ¿te divierte hacer deporte o cada vez que vas a machacar el body te alivia saber que vas a pasar un buen rato sin pensar? Repito: salir es bueno, conocer gente es bueno, hacer deporte es fantástico... pero hay que ser consciente de cuando se abusa de algo para evitar otro algo. En otras palabras: de vez en cuando toca ser realistas y la basura, tarde o temprano, se tiene que sacar: depende de ti si quieres bajar una bolsa medida stándard, industrial o tres toneladas, que es lo que vas a conseguir cuando empieces a salpicar a todos con quienes intentes evadir tus historias para no dormir. 



Negación, rabia, negociación, depresión y aceptación....  creedme, el juego es igual para todos, aunque eso sí, puede que para unos sea más largo y complicado que otros pero las cinco etapas hay que pasarlas: no vale hacer trampa. 

No detenerse a pensar en un "final" explicaría que los nuevos proyectos no funcionen pues todavía no se han zanjado los anteriores. Los niños son geniales en el manejo del dolor: cambian un juguete por otro con una facilidad asombrosa, eso sí, durante la transición hay un espectáculo importante de lloros, berrinches y enfados. Los adultos seguimos la misma estrategia, pero nos olvidamos de llevar a cabo la parte más emocional y no exteriorizamos el daño, la impotencia y la rabia por aquello que se ha ido. Al contrario, cuando se acerca un momento difícil, un momento que requiere "pensar" sobre nosotros mismos, sobre la circunstancia, sobre lo que ha pasado.... preferimos evadirnos con una raqueta, un gintonic, con lecturas que expliquen lo que queremos oír o simulando una cena romántica con alguien que nos resulta "práctico" para ayudar a olvidar. Es entonces cuando se confunde la necesidad por el amor, el consuelo por el placer...  será entonces cuando empezarás a necesitar una bolsa de basura más grande. 

Hoy en día todo el mundo va de duro, nadie admite que se ha equivocado, nadie confiesa que está hecho polvo, que se siente solo... nadie parece vulnerable y nadie está dispuesto a pasar por el lado más expresivo de la pérdida: por el dolor. Cuesta entender que el malestar de la pérdida es lo que sirve para desaprender y reinventarse.

Así que deja que llegue el vacío: date permiso para vivir de vez en cuando momentos intensos, dramáticos y dolorosos. Mira una peli que te haga estallar, escucha aquella canción intensa una, dos, mil veces seguidas si hace falta. Recuerda momentos: cenas, conversaciones, bailes y viajes... pero acuérdate también de lo que no te gustó de ti, de él, de vosotros... de lo que te decepcionó y acéptalo. Piensa como llegaste a eso, piensa en qué no hiciste bien y piensa también en lo que acertaste: solo así sabrás lo que tienes que arreglar la próxima vez y dejarás de repetir, una y otra vez en plan peli del día de la marmota, esa versión de ti mism@ que no te permite que llegue algo nuevo y, sobretodo, algo diferente. 

No hay otro camino, ni nunca lo hubo.




12 comentarios:

  1. Ummmm, lo que propones al final es vivir en el pasado. Creo que es mejor avanzar y no detenerse a darle vueltas y vueltas a lo mismo

    ResponderEliminar
  2. Si en las relaciones, por ejemplo, crees que es mejor salir de una y meterse corriendo a otra para vivir el presente... cada uno tiene sus métodos. Darse unos momentos durante un tiempo para sacar algo de la experiencia no creo que sea vivir del pasado, sino detectar lo que hemos hecho mal para no repetirlo otra vez.

    ResponderEliminar
  3. Vivir el duelo, la pena, el dolor, el vacío, esa sensación que queda de irrealidad... No se puede saltar, si no lo vives en su momento (yo creo que sin caer excesivamente en el victimismo) todos esos sentimientos ocuparán mucho sitio en tu mochila y seguramente se terminarán convirtiendo en otros. Lo que no se saca en su momento se pudre dentro. Genial el post, like always- Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maravillosa metáfora "se pudre dentro".

      Gracias Candela! Encantada de seguir viéndote por aquí. Besos!

      Eliminar
  4. Es verdad que a veces caemos en un exceso de victimismo....¿por que siempre a mi?
    ¿por que todo me sale mal?. Todas hemos pasado por estas fases y he llegado a la
    conclusión de que si algo nos va mal siempre es porque algo estamos haciendo mal
    pero cuesta mucho reconocer los propios errores y hasta que no lo hagamos nada
    va a cambiar. Te voy siguiendo Pandora porque tus reflexiones me hacen pensar
    en mis propios fracasos y entender mejor las causas.

    ResponderEliminar
  5. Gracias guapa!! a ver si entre todas sacamos algo de bueno... de todas formas ser un poco "patosillas" no quita que haya mucha perla suelta por ahí ¡Todo cuenta!

    Besos :)

    ResponderEliminar
  6. Mi pareja falleció en un accidente hace bastante tiempo y os puedo asegurar que era
    mi media naranja. Estoy a punto de cumplir los 40 ya .No he tenido otra relación desde entonces porque salir con alguien por salir, acostarse con alguien por acostarse, etc.
    ¿para qué? aquí se habla de estas cosas como si fueran un pasatiempo, por pasar el
    rato como si no tuvieran ninguna importancia y así nunca llegará la felicidad,
    la satisfacción y el sentirse bien con uno mismo. Al convertirlos en temas banales
    pierden todo su valor.
    No estoy cerrada a otra relación pero tiene que ser algo auténtico y no pierdo la
    esperanza de encontrar a alguien que piense como yo.

    ResponderEliminar
  7. Siento que te puedas sentir ofendida, pero no creo que sea la intención de nadie banalizar con nada. Al contrario.

    De todos modos gracias por tu comentario.

    Un Saludo

    ResponderEliminar
  8. Lo de salir de una relación y meterse en otra significa que ni esta ni la anterior nos
    importaban tanto o que lo hacemos por revanchismo. Hace tiempo, me dejaron por
    otra y yo quise demostrar que no me importaba mucho y empecé a salir con otro
    enseguida, además ese otro dejó a la chica con la que salía por mí. La pobre se
    quedó hecha polvo. El resultado fue que lo deje al poco tiempo porque la verdad
    es que no me gustaba y sólo lo hice porque estaba dolida con mi ex.
    El chico no entendió nada, su ex me echaba miradas asesinas si nos cruzábamos
    por la calle y yo me sentí mala, sucia, y todo lo que os podáis imaginar.
    Él quiso volver con ella pero ella ya no quiso saber nada.
    A pasado mucho tiempo , de mi ex ya no me acuerdo pero aún me siento
    culpable por aquello y es que al final a todos nos llega el momento de echar
    cuentas con nosotros mismos.
    Aquello me convenció que es mejor dejar pasar un tiempo después de una
    relación para no cometer errores que sólo empeoraran las cosas

    ResponderEliminar
  9. Todo depende de nosotros, de lo bien o mal que nos pueda hacer sentir nuestros actos. Dicen que un clavo saca otro clavo, puede ser, pero ya no es lo mismo, no encaja a la perfección en el mismo lugar, queda holgura.
    Besos, Pandora.

    ResponderEliminar
  10. Me ha gustado mucho, muchísimo, tu punto de vista... Nunca se me había ocurrido verlo así.
    Y, realmente, creo que lo ideal sería un punto medio: sufrirlo, sentirlo, meditarlo, pero sin recrearte en el dolor demasiado tiempo, y seguir adelante e intentar ser lo más feliz que se pueda.
    Yo tiendo a darle demasiadas vueltas a la cabeza, por eso intento no pensar y distraerme... pero bien es cierto que se me puede ir la pinza y buscarme "distracciones faltas".
    Ains, qué difícil es esto...
    Un besote, enhorabuena por este post.

    ResponderEliminar
  11. Me ha encantado este post y me ha parecido súper interesante esas reflexiones finales sobre valorar los errores y aciertos. Tu blog ha sido mi descubrimiento de la semana :)

    ResponderEliminar

Bienvenidos

Follow by Email

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.