martes, 9 de diciembre de 2014

Tener pareja está sobrevalorado

Supongo que hay momentos en la vida en los que no buscas nada pero sí que estás más... flojilla ¿no? momentos en los que esa mezcla de atontamiento, pasotismo y agotamiento emocional te lleva a estar más receptiva a al hora de creer en la magia de los encuentros fortuitos, en el destino y en los cuentos de príncipes y de princesas.... basta que ocurra algo "fuera de lo normal" y zas: de cabeza. 

Le conocí en el tren, íbamos en el mismo vagón y nos esperaba poco más de una hora de trayecto. 

Todo fue muy rápido: conectamos desde el primer minuto y no dudamos en intercambiar nuestro número de teléfono antes de despedirnos. Los siguientes días el contacto constante por whatsapp ya era inevitable. La verdad era que aquel chico resultaba ser todo lo que una chica podía desear: era guapo, interesante, trabajador, educado y estaba por mi... Todo resultaba fácil, natural, romántico y fantástico, era como si el destino me lo hubiera puesto "allí" para mí y que lo encontrara de una forma totalmente casual en un sitio tan extraño como preciso, aquel día concreto en el que decidí hacer algo que estaba a años luz de mi rutina y alejado de todo lo que me pudiera recordar a la palabra "novio" o derivados. Sin embargo allí estaba Él, apareciendo en mi vida en un momento en el que ya me daba igual estar o no estar, encontrar o no encontrar, olvidar o no olvidar, empezar o terminar; y así fue como empecé a vivir mi propia peli pastel made in USA a base de mensajes, llamadas, visitas sorpresa, cenas en sitios espectaculares y todo tipo de atenciones. Pronto quedaron atrás las discusiones con los hombres que habían pasado por mi vida, los rollos raros, lo de tratar de justificar si él se ha comportado así o asá.... de modo que mi perspectiva sobre muchas cosas empezó a cambiar o, simplemente, a desaparecer. Todo ocurría en sintonía y era fácil, demasiado quizás. Entonces me pregunté si era así como ocurrían las cosas entre esas personas que se conocían y en menos de un año se casaban y tenían hijos... algo bastante usual a partir de los treinta. Parece que no haya término medio a estas alturas. ¿Me ocurriría lo mismo a mi?





Dos días antes que cumpliera el primer mes... un mes muy intenso, por cierto, decidí dejar la relación. Fueron muchas cosas y no fue nada; íbamos demasiado deprisa pero a pesar de pedir menos exigencia y menos presión en mi papel de "chica de", la cosa parecía no querer aminorar el ritmo, de modo que mis nos estamos conociendo empezaron a crecer al mismo nivel que sus eres mía y ahora somos dos... Puede que Él tuviera las cosas excesivamente claras y yo no...  No voy a negar que la última semana empecé a fantasear en estar sola sin tener que estar pendiente de nadie ni de nada, de dejar de dar explicaciones (él quería siempre muchas)... quizás le veía demasiado ansioso, quizás era yo que le había necesitado para poder hacer las paces con el pasado. La cuestión es que durante esos días me di cuenta de que estar sola tiene sus momentos coñazo (por ejemplo, los domingos), pero tener pareja sin estar convencida es mucho peor que un domingo coñazo tras otro, en serio. Conformarse no es una opción, mejor sincerarse y dejarlo. 

Confieso que fue una historia muy bonita, que lo pasé muy bien mientras duró. La verdad es que en este romance aprendí y entendí muchas cosas sobre las relaciones humanas...de lo que las atrae, pero también de lo que las ahuyenta. Me vi a mi misma en ese papel de maléfica que tanto había recriminado a los hombres y me di cuenta de lo que intimida ver a alguien del sexo opuesto poniendo miles de expectativas de buenas a primeras en ti, de la importancia de esperar, de conocerse, de no correr y respetar. En cuanto tuve la certeza de que mi comportamiento no tenía nada que ver con el de una mujer que se estaba "enamorando", tomé la decisión. 

Después de dejarlo me compré una bici nueva y retomé los partidos de pádel. Empecé, sin darme cuenta, a hacer cosas que no pensé nunca que haría: apuntarme a partidos de pádel en los que no conozco a nadie, inscribirme sola a rutas populares en Btt... Ha dejado de condicionarme el irconalguien, algo que he sustituido por el yaconoceréomeencontraréaalguienysinoyatengomiipod.... y lo mejor de todo es que ha ocurrido sin darme cuenta.

Las mujeres, muchas veces, no dejamos una relación que no vemos clara por miedo a no encontrar a nadie más, pero la verdad es que llega un punto en el que la experiencia, la costumbre y la falta de paciencia empiezan a pesar más que cualquier preocupación respecto a tu futuro sentimental. 

La experiencia te advierte de las peculiaridades de los hombres separados o que acaban de salir de una relación muy larga; también sabes que los chicos que arrancan con excesiva rapidez y que te dan el mundo a los dos días de conocerte.... suelen desaparecer con la misma rapidez con la que te han conquistado. Sabes que es "querer" y sabes lo que es necesitar, sabes que tú misma puedes pecar de confundir esos dos términos estando con alguien. La costumbre te enseña a estar sola: construyes tu vida según tus criterios, eliges dónde trabajas, tu horario y tus vacaciones; decides tus hobbies, cuándo los practicas y con quién. Cuidas tu círculo de amistades, masculino o femenino, para que te acompañen en tus batallas de soltera y, lo mejor o peor de todo, es que te acostumbras a no dar explicaciones a nadie. Si a estas variables le sumas que cada vez estas menos dispuesta a aguantar según qué, es fácil entender que cueste encajar que venga alguien exigiendo "ser dos" de buenas a primeras. 

Supongo que a eso se le llama "proceso de adaptación", todavía así, en algunos momentos no me acaba de convencer verme tan racional, lógica, indiferente, dura, práctica, pasota y ¡egoísta! De repente mi entrada más polémica sobre Qué les pasa a los hombres a partir de los 35 empieza a cobrar sentido... será que me hago mayor ;)






9 comentarios:

  1. Hay oportunidades que solo se presentan una sola vez en la vida; ni una sola vez más. ¿Eres plenamente consciente de ello? Lo digo porque hay decisiones que no se pueden tomar tan a la ligera como parece que las tomas tu, aunque puede que también me esté equivocando. :-)

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    1. Soy plenamente consciente de que si al primer mes ya te haces millones de preguntas es que algo entre los dos no cuadra. También soy plenamente consciente de habrá otras oportunidades, distintas pero otras. Si tenemos que actuar con miedo a no encontrar a nadie más o a estar solos... mal vamos, y créeme que soy la primera que tiene ganas, como muchos supongo, de encontrar una persona con la que sumar... en este caso no era así por lo que mejor actuar al respecto.

      Un abrazo!!! :)

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  2. Pandora soy yo, espero tu llamada, te hecho de menos! un beso!

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  3. Que bonita historia la tuya aunque estoy contigo, que es cierto que hay veces que es mejor estar sola, dedicándote a lo que te gusta que dando explicaciones a una persona de todos tus movimientos (de esto sé de que hablo porque lo he pasado) y no estar plenamente feliz.
    Eso de "eres mía" me produce repelús.
    Un beso Pandorita.

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  4. Hola, me ha encantado tu entrada. Me he visto tan reflejada. Solo que yo no tuve el valor suficiente para dar carpetazo al mes y lo dí varios meses más tarde.
    Es 1000 veces major estar sola que con alguien que no suma, y del que no te enamoras....
    No sé si es porque como tú dices ya estoy mayor, pero prefiero estar sola que aguntar cosas que ya no estoy por la labor y por ello me cuesta encontrar a alguien que encaje conmigo....

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    1. Hay personas que te hacen "estar sola" aunque estés con ellas. Se supone que tenéis una relación, pero el fin de semana hace sus planes, en vacaciones hace sus planes, tienes que avisarle con mucha antelación para quedar...Es un maltrato constante hacia tu persona.

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  5. Ay! Ay y requete ay, no sabes cuanto has dado en el clavo, pero no a mi me paso, es mas no podría, tuviste aguante. Pero le sucedió a una amiga y cada que cuestiono la rapidez con que se dio todo con lo que yo llamo su mari-novio, me dice que la envidio, me lo ha dicho tantas veces que en ocasiones pienso que es verdad, pero no. Cuestiono la rapidez con que lo dejo vivir con ella, a la semana!!! Lo mucho que parece celarle y ella dice que no, pero vamos esas cosas se "notan"; los muchos planes que el prometio y que no ha cumplido, pero sobre todo me preocupa que el aun esta casado y ya esta haciendo planes para casarse con ella!!!! Y los problemas economicos que enfrentan pues el tiene 3 hijos y como aun estudian debe pasarles pension, solo uno es menor de edad(yo creo que el mari-novio vive de mi amiga pero ella es feliz!). En fin. Que esas cosas sí pasan y yo haria igual que tu, bajarle a la velocidad porque yo tanta miel no me la creo. Saludos y felices fiestas!

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  6. Bueno, la cosa es que tu estés bien, que te sientas bien contigo misma y si estando sola estás bien y completa, chapó.

    Kiss

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  7. Yo siempre he defendido y defenderé que "estar por estar", por no estar sola... es una chorrada. Porque no estar con nadie también tiene sus ventajas, al igual que las tiene estar en pareja, y que ambas tienen inconvenientes. Por eso no entiendo el forzar una u otra situación... la vida te va dando momentos, según tus necesidades... no hay que obsesionarse.
    Fuiste valiente en la decisión que tomaste, poca gente lo es.
    Besos!

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