viernes, 20 de marzo de 2015

Ahora o nunca....viajando sola

Prometo que me planto, que es la última entrada, pero es que una experiencia así.... ¡tenía que compartirla! Empecemos, pero antes un sucinto prolegómeno:

En 2009 tomé la decisión de romper las típicas expectativas sociales depositadas en cualquier chiquilla de pueblo con pareja y trabajo estable... así que lo mandé todo al carajo y empecé de nuevo: tenía que reinventarme. 

No me fue mal pero, en ocasiones, tampoco me fue bien; me saqué la carrera que me gustaba, aprendí y mejoré otras lenguas y, sobretodo, aprendí a distinguir entre lo que era necesario y lo que no. Me quedé sin un duro y los trabajos que encontraba no eran para nada estables ni me aportaban ningún sentimiento de autorealización. Para colmo, cuando decidí reincorporarme a la oferta sentimental después de cuatro años de dedicación absoluta a mi escalada a la pirámide de Maslow, me encuentro de repente con un voluminoso mercado de separados resabiados... ni rastro de solteros de mi edad o con posibilidad de estrenarse conmigo en algo: todo el mundo estaba de vuelta. Resumiendo: mi situación era de soltera (a veces a la fuerza, otras por desinterés) y con una vida profesional no muy gratificante.... una mierda, vamos. Entonces entendí que ser single estaba bien, siempre y cuando pudieras disfrutar de sus ventajas; lo que no podía hacer en ningún caso era vivir soltera organizando mi vida de la misma manera como la organizaría si estuviera con pareja. Encontré trabajo estable y con un sueldo aceptable; no era para nada el curro de mi vida pero me dejaba largos fines de semana libres, días que tampoco tenía con quién compartir. Algo estaba haciendo mal, así que bajo la premisa de si haces siempre lo mismo bla, bla, bla y antes de que se consolidara una nueva zona de confort de esas en las que te acomodas y cuesta tanto salir, decidí dejar otra vez mi puesto soso estable e impersonal y, a partir de ese momento, Fortuna empezó a girar hacia arriba. 


Ahora tengo un trabajo remunerado parcial pero puramente vocacional en el que me siento académica y profesionalmente supermegahiperrealizada en plan ¡flipo de que eso sea un trabajo! y por otro lado tengo un trabajo de temporada que me reporta ingresos suficientes para hacer un rinconcito y...lo mejor de todo: me puedo organizar el tiempo y disponer de algunas semanas libres una parte importante del año. Ahora, dentro mis obligaciones y mi responsabilidad, soy "libre" para disfrutar de las ventajas de no tener ataduras ni a nadie a quién dar explicaciones. En otras palabras: me pego la vidorra de soltera que merezco y ahora sí veo un equilibrio entre la forma de organizarme la vida y mis circunstancias. Así que, con tiempo y con dinerito, ¿qué podía hacer? irme de viaje sí, pero en mayúsculas; nada de escapaditas, nada de Ryanairs, nada de mi País, nada de mi Continente... nada de más de lo mismo. El tema estaba en que no podía contar con nadie: mis amigas estaban emparejadas o no tenían tiempo o no tenían dinero o todo junto, y pasados los treinta llega la hora de planteárselo: o piras sola o no vas a ver nunca más allá de la Plaza Mayor de tu pueblo. En aquel momento tenía a un conocido que acababa de aterrizar a Miami, así que iría sola pero tendría a alguien allí en caso de emergencia. Algo así estaría bien para mi primera vez.: USA, sol, playa, vuelos directos.... Now or Never, y todo empezó así.

Primero: tenía que buscar un vuelo ¡barato! con flexibilidad de fechas y Skyscanner en mano saqué un vuelo directo de ida y vuelta por menos de 500€. Eso implicaba partir en menos de una semana y pasar 9 días en otro continente: perfecto. Para colmo la ida la podía hacer con American Airlines, un chollazo vamos.

Segundo: si bien tenía un conocido a Miami, no quería estar atada a nadie para poder disfrutar a tope de la experiencia de viajar sola, así que le puse ovarios y saliendo de mi megazonadeconfortypijerío me atreví a reservar en un Hostel. Tenía varias opciones: habitaciones mixtas, femeninas, 12, 8, 6, 4 camas.... me decidí por una habitación de 4 chicas pues era la primera vez y consideré que mejor no fliparnos más de la cuenta por el momento.
Para escoger el Hostel decidí fiarme de Booking, aunque tampoco había mucha disponibilidad reservando con tan pocos días de antelación; así que me orienté por las opiniones, los servicios, la ubicación.... South Beach me sonaba de la tele, Google Maps me indicaba que estaba a pocos metros de la playa y las fotos no transmitían un excesivo mensaje de putiferioveraniegoenpotencia como otros alojamientos que había consultado. También disponían de algunas comodidades de forma gratuita como la taquilla, secador de pelo, media pensión... y ¡sobretodo! Shuttle de recogida al Aeropuerto y eso era estupendo.

Antes de la partida me aseguré de tener las apps imprescindibles: Minube, Google Maps hiperactualizado, Booking, Skyscanner... A posteriori descubrí que también era muy importante tener el Widget de la linterna a mano y desprivatizar Facebook: se necesita luz para cuando llegas a la habitación a las tantas de noche con toda la taja y tienes que sortear mil maletas, planchas del pelo y demás trastos de tus compañeras para llegar a tu litera. Por otro lado, tener Facebook abierto agiliza la entrada de amigos constantes.... conoces a taaaaaaaaaaanta peña ¡increíble!
Otra cosa con la que acerté fue con el equipaje: solo me llevé una maleta de mano que podía subir a cabina. La ropa de verano casi no ocupaba lugar y con unas bambas que te llevas puestas y unas Hawaianas monas ya pasas. Me llevé lo más tirado que tenía: unas Knockaround polarizadas que había comprado por internet el año anterior, un bikini de 3€ del Decathlon junto con una toalla de esas de microfibra para la playa y trapitos varios de Zara, Stradivarius.... Por si acaso surgía una ocasión especial tenía unos Gstar en proceso de desintegración del Neanderthal y en caso de súper emergencia tenía una American Express estupenda y el Lincoln Road Mall a la 16th (y tuve que ir a comprarme un vestido violetaaaaaa :p) Maquillaje: cero.  El plan era ir con lo mínimo de lo mínimo para no estar preocupada de si me sisan, pierdo u olvido, y referente al aseo personal, con el moreno de la playa, la ducha del Hostel y los 30 grados para secar el pelo al exterior... había de sobras. 

Estuve dos días sin dormir antes de partir. Por un lado tenía un montón de ganas de tener esa experiencia de viajar sola pero por otro lado... ¿no era demasiado atrevida? ¿no era demasiado optimista? En la T1 de Barna y después del interrogatorio pertinente, pasé el control de pasaportes y por si no os habéis dado cuenta, los polis del Aena están realmente buenos.... Pues bien, uno de esos agentes de la autoridad fantásticos y estupendos me pidió la documentación:

-¿A Miami? ¿sola?
- Sí...
- ¿Me puedo venir contigo?- Y en ese instante tuve la certeza de que ese viaje prometía... no me equivoqué. No hay nada más sexy que una tía viajando sola a otro continente por tirada que vaya... os lo prometo. 

Una vez en Miami, después de tragarme unas 4 pelis en el avión -entre ellas la archifamosa Frozen- y en la puerta de espera del bus, conocí a un chico brasileño que viajaba solo y que iba al mismo Hostel que yo. A partir de aquí todo fluyó: a las 24h ya tenía pandilla, a las 32h ya me iba a ver la Sunrise con un chico de Hamburgo, a las 48h me paseaba por el Victoria's Secret de Collins Av escoltada por un Suizo y un Tejano; a las 72h me escaqueaba para tener mis momentos de introspección y soledad por ahí; 6 horas después tenía un novio fugaz clavadito a Koothrappali y al día siguiente flipaba en colores cenando en Downtown Miami...  ¡qué fuerrrrrrrrte!



Pero vamos por partes, confieso que la primera noche fue durilla; me sentía extraña, echaba de menos mi cama, mis sábanas, mi mesilla, mi intimidaaaaaaaaad. Mis compis de habitación eran Europeas, la otra SudAfricana: nuestra amistad fue corta ya que al día siguiente se fueron para dejar sitio a una chica de Michigan que piraba todo el día siguiente a Key West, pero para su vuelta yo ya tenía mis amigos Alemanes, Suizos, Americanos, Chilenos.... Parecía otra: hablaba inglés por los codos todo el santo día, bebía Budweiser, y probaba el Pisto al mismo tiempo que alumbraba en mi un trasfondo Perroflauta importante: empecé en una habitación de 4 y el domingo estaba en una habitación de 12 tías sorteando maletas XXL, zapatos, bolsas y toda clase de chismes electrónicos para estar más monas... yo era la que iba más ligera de equipaje, maquillaje, ropa... y, sinceramente, me gustaba así; incluso me arrepentí de no haber pillado una cama en habitación mixta y convivir con chicos ¡quién me ha visto y quién me ve!

Una mañana, aprovechando que todos dormían la mona, que yo no tenía Wai-fai y que mi Ipod estaba a tope de buena música,  llegué paseando hasta South Pointe Park Pier para echar unas fotos y para pedir a algún transeúnte que me echara alguna a mi. Desde allí veía la playa blanca con sus olas turquesa, los rascacielos impresionantes, las casitas de colores de los salvavidas, la policía en plan peliculero vigilando la playa y algún que otro musculitos haciendo flexiones imposibles en la arena... 180º al sur llegaba un buque de mercancías acompañado por un delfín que nos dejó a todos con la boca abierta mientas echábamos mil fotos por segundo. Objetivamente se podía decir que Miami no era más que una joven isla artificial decorada de cemento dónde vivía peña con mucha pasta... aún así era la ciudad perfecta para acoger a viajeros solitarios y primerizos como yo o como mis compañeros de Hostel. Pensaba que quién acudía a un Hostel era por tema pasta pero no... había gente muy profesional y de paso por trabajo, estudios, vacaciones y que consideraban que un Hostel era mucho mejor que quedarse solo en la habitación de un caro y lujoso Hotel. De mi grupo el que menos era Ingeniero de no sé qué... y me eché un novio quién, haciendo honor a mi miedo al compromiso, no me duró más de cinco minutos: el tiempo de despedirnos mientras llegaba el Uber que le llevaría a Fort Lauderdale, y el tío era de Washington y estudiaba un MBA en Georgetown, flipas. 
Y allí, en South Pointe, fue donde tomé conciencia del lugar en el que estaba, de la gente que había conocido, de las cosas inauditas en mi que había descubierto.... eran mi aventura, la aventura que había elegido yo, que había decidido yo y que me había ganado yo... y estaba a un océano de mi hogar, de mi familia, de mi gente y la verdad es que me sentía más acompañada y más en casa que nunca: lo mejor de viajar solo es que nunca estás solo y que descubres que hay gente como tú, que se atreven como tú y que como tú quieren saber del mundo más allá de sus casas, de sus normas y más allá de las personas con quien se relacionan cada día. En ambientes así la gente se valora por lo que es, no por lo que tiene y es que en chanclas, bermudas y con la cerveza en la mano no hay otro modo de "escoger" a tu compañía que conociéndola: por las cosas que cuentan, por el modo en cómo lo hacen... no por cómo viste o lo que tiene pues no lo sabes. Entonces te das cuenta de lo petarda que has llegado a ser dejándote vacilar por algún que otro cateto de pueblo, justito de neuronas y maleducado que se cree "ser alguien" por tener eso o lo de más allá... ¡con lo grande que es el mundo! ¡y la gente que hay! eso sí... hay que salir a conocerla y, desde luego, hablar inglés. 




Creo que lo más significativo de viajar solo es el cambio que experimenta tu perspectiva: te cambian los esquemas, te cambian tus ideas preconcebidas del mundo, de la gente, incluso de ti mismo. Lo importante deja de serlo y lo que ignorabas empieza a serlo más. Irte lejos, salir de tu círculo de seguridad y encontrarte solo en un ambiente totalmente nuevo, diferente y desconocido te cambia... te cambia en el sentido en que eres tú mismo, la mejor versión de ti mismo. 

Y comparto la experiencia pues es muy típico leer por ahí listas de cosas que hay que hacer, pero pocos cuentan esas cosas una vez hechas: qué han sentido, qué han ganado, qué han perdido, qué han cambiado... Yo desde luego voy a repetir: Nueva York, una visita a Washington a ver a Koothrappali o quizás Nueva Zelanda que también me atrae mucho... quién sabe.  

Si tienes la posibilidad de irte solo por ahí hazlo, será de las mejores cosas que vayas a hacer en tu vida. Te lo garantizo. 

¡Buen viaje!



15 comentarios:

  1. Considero que, en cualquier ambiente occidental, es más sencillo ser una chica sola que un chico solo, no obstante, ole, ole y ole la iniciativa y los arrestos, al fin y al cabo los limites nos los marcamos nosotros y al igual que unas se cierran, desde luego se pueden abrir nuevas puertas. Enhorabuena! P/D: Jealous!!!

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  2. Me alegro que disfrutaras de tu viaje. Es cierto, no estuviste sola porque siempre se tiene la posibilidad de compartir momentos de 5 minutos, o de horas, o de días con nuevas personas que uno se encuentra en el camino. Cuando viajo solo conozco gente interesante porque mi mente y sentimientos están receptivos. Ya puedes programar tu nuevo viajecito y contarlo un poquito por aquí, El mundo está ahí para disfrutarlo ;)
    J.

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  3. Noooo, no te plantes!!! Molan mucho tus entradas y cómo escribes!

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  4. Pandori, una duda: ¿cuándo aludes a "Miami" hablamos de Miami de Florida o a Miami Playa (en catalán Miami Platja) al sur de Tarragona?

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    1. Si tuvo tiempo de ver unas cuántas pelis en el avión y encima cruzó el charco... Florida.

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  5. Ohh, que viaje más emocionante, que guay. a la aventura y punto¡¡¡
    Nunca he hecho un viaje de tanta distancia sola pero lo planeo, no te pienses que igual para el año que viene me cojo los bártulos y me voy.
    Un beso.

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    1. Yo llevaba tiempo dándole vueltas y ahora que he roto el hielo, créeme que no va a ser el último; ya me estoy planteando irme a NY a finales de año y tengo el Camino de Santiago programado para Setiembre. Si hablas inglés y tienes una buena tarjeta de crédito por si te sale algún contratiempo, siendo chica créeme que puedes ir tranquila. Una vez allí te darás cuenta de que todo es más fácil de lo que parece.

      Ánimos y hasta pronto!! espero que un día me lo cuentes si das el salto ;)

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  6. Puede que no sea posible que me respondas a esto, pero...¿qué carrera has estudiado? ¿Entiendo que lo has hecho rozando o pasando los 30? Yo rondo tu edad, y estoy pasando una crisis existencial muy grande. Con un pfc de arquitectura por hacer y que ya no me dice nada. Del que huyo como la peste. Ay, la desilusión vital... ¿Puedo saber a grandes rasgos cuál es el trabajo de temporada y cual el chollazo?
    Gracias.

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    1. Veamos, con veinte añitos y saliendo de empresariales sin terminar (no me molaba nada) empecé a trabajar para una marca de automóviles en la que hice carrera durante diez años. Acabé muy bien situada pero no me gustaba la idea de pasar el resto de mi vida en esa posición y al no tener ataduras empecé Psicología y me la saqué en 4 años. Al mismo tiempo apreté en idiomas: mejoré el Inglés y estudié Alemán. Psicología te permite trabajar en muchos ámbitos: docencia, sanidad, recursos humanos, servicios sociales, investigación, forense, coaching.... Pero soy realista y sé que es muy difícil vivir de eso, todavía así he conseguido un trabajo parcial, pero estable, relacionado con mi carrera. Por otro lado puedo hacer temporada de 6 meses (vivo en una zona turística) trabajando en un despacho gracias a los idiomas que estudié en su día. El Alemán no tiene nada que ver con la Psicología pero se paga bien y tienen un valor diferencial en un momento en que muchísima gente habla Inglés. Así es como me monté la vida y así es como consigo un sueldo generoso (también sé ahorrar). El trabajo de despacho no es el trabajo de mi vida pero por lo menos me permite hablar idiomas (que me encanta) y me aporta ingresos estables. Mi trabajo "vocacional", a pesar de ser remunerado y de momento, no sería suficiente para salir adelante tranquilamente, pero con el Máster que me he sacado y me ha abierto algunas puertas, supongo que en pocos añitos podré mejorar este punto.

      Se trata de combinar un trabajo que te financie y otro que te apasione; eso sí, para llegar a esto he tenido que tragarme muchas clases y exámenes además de hacer un desembolso importante para pagar toda esta formación, pero de eso trataba el plan y de momento, con paciencia, va saliendo bien.

      Léete esto, precisamente lo han publicado hoy y me ha parecido interesante a la hora de enfocar tu vida laboral en algo que te guste ¡Suerte!

      http://elpais.com/elpais/2015/03/20/icon/1426864052_742373.html

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    2. Hola Pandora,
      Muchas gracias por responder de forma tan detallada.
      Entiendo perfectamente lo que dices del trabajo que te financie, yo tengo la maldita hostelería para eso. Pero ya he llegado a comprobar cómo a veces puede ser contraproducente que aparezca en el curiculum. Y me alegro mucho por ti, pero no es nada habitual escalar profesionalmente sin estudios superiores (y lo digo por mí, que tengo un ciclo superior de fp y por gente de mi entorno). Hablo por el trabajo que tuviste durante 10 años.
      Y me sorprende gratamente lo que cuentas de los idiomas. Mi pareja habla inglés, alemán, y se defiende bien en italiano, y te aseguro que hasta la fecha no le ha servido para nada (laboralmente). Sólo precariedades a nivel autónomo (es traductor) y mucha frase exterior del tipo "no me puedo creer que hablando todo eso estés así", que nos tiene la verdad bastante quemados. Y te aseguro que removemos tierra y cielo para buscar opciones. ¿Qué tipo de despacho es ese en el que trabajas? Nunca se sabe dónde puede estar el cambio...
      Muchísimas gracias.

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    3. No se trata de que te diga exactamente lo que hago, pues el trabajo que tengo es producto de mi experiencia, de la zona en la que vivo, del perfil que tengo o de mi trayectoria en el mercado de productos de gama media - alta y no siempre son los estudios; en el sector automovilístico Alemán entré de recepcionista (con Empresariales sin terminar) y acabé como responsable de un departamento, pero aquí las competencias de cada uno tienen mucho que ver: dirección de equipos, trabajo en grupo, autonomía, etc... y yo tuve la oportunidad de demostrarlas: estaba en el sitio correcto y en el momento preciso, supongo.
      Mientras he estado estudiando también te diré que he me ha tocado trabajar de cajera ¡a mucha honra! (de eso no hace ni dos años) y que también tuve mi ración de trabajos a horas y precarios en los que pensé "vaya mierda todo, en la vida encontraré algo decente".
      Por otro lado, y teniendo experiencia en RRHH, te diré que no es lo mismo ser traductor que hablar idiomas de cara a las funciones del trabajo a realizar. En una zona turística, como en la que vivo yo, en seguida piden Inglés para cualquier trabajo: sea de dependienta, sea cualquier trabajo relacionado con la exportación o atención al cliente sea en un hotel, en un gabinete de abogados.... esas posiciones no buscan traductores, buscan idiomas pero también competencias en atención al cliente, en administración, contabilidad, ventas o lo que sea. Seguro que tu pareja tiene infinitamente mejor nivel que yo en idiomas pero yo no traduzco, yo los utilizo para comunicarme por teléfono, por mail, en persona... pero para negociar, resolver problemas, etc... no es un trabajo lineal, no es un trabajo estático.

      Para terminar te diré también que España no se caracteriza precisamente por premiar "el talento"; asumido eso no te queda otra que ir dibujando el currículum según la posición, hacer mucho network y estar mucho al día de las oportunidades de trabajo. Linkedin es esencial y ser de los primeros a apuntarte a cualquier oferta también ayuda.
      Cada persona es un mundo, cada persona tiene sus conocimientos, sus aptitudes, su experiencia y cada persona transmite algo distinto al empresario o a quien sea que te haga la entrevista. También depende mucho de los prejuicios que pueda tener la persona que filtra los cv. En un momento dado, desafortunadamente, el factor suerte también tiene que ver.

      Espero haberte ayudado.

      Saludos!

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  7. Hola, aquí una nueva lectora de tu blog ;)

    leer este post me ha recordado lo increible que es liarte la manta a la cabeza y montarte en un avión por tu cuenta. Hiperrecomenable para todo el mundo!

    Yo lo hice por primera vez en 2012 y el año pasado repetí. Aunque eso sí, solo me he atrevido por Europa. Mis miras están puestas ahora en USA, aunque me corta un poco ir de hostel por mi cuenta, y eso que tengo experiencia porque en otros viajes con amigas sí he estado en youth hostels, pero no me acabo de lanzar para ir yo sola.
    Pero quizás lo haga. Tu post me ha motivado bastante,la verdad....Total, qué más da! Ya soy la bicho raro del pueblo por lanzarme a viajar sola jaja

    Animaos todas a viajar solas, no lo lamentareis!
    Saludos:D

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    1. Bienvenida!

      Te entiendo perfectamente, yo también vivo en un pueblo y todavía hoy la gente supone que me he ido a Miami Tarragona.... En fin, prefiero ser un bicho raro que pasarme la vida cotilleando en la plaza del pueblo.
      Hablando de cosas interesantes, curiosamente quería estrenarme en el tema de viajar sola en Europa pero nunca encontré un sitio que me motivara lo suficiente para superar el respeto que hace irse sola por ahí, pero USA.... me fue tan bien que ya tengo decidido volver a marcharme a finales de año, esta vez Nueva York :)
      Eso sí, el hostel es crucial, yo tuve muchísima suerte y acerté de lleno, la verdad es que a pesar de ser novata la aventura me salió redonda.

      Ánimo y nos contarás!

      Un Saludo :)

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  8. Hola, Pandora! qué pena descubrirte ahora que comentas que das el blog por zanjado, espero que al menos lo dejes abierto un tiempo para que te pueda leer. Me siento muy identificada con los dos últimos artículos. Yo también me encuentro en el camino del empoderamiento y de la búsqueda de mi misma. Una abrazo y mucha suerte!

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    1. Bienvenida! sí, lo dejaré abierto pues todavía tiene mucho tráfico. Puede que en un futuro escriba algo pero será algo muy puntual y del tipo de esa última entrada. Creo que aporta mucho compartir ese tipo de experiencias, pues valen mucho la pena a pesar de que a veces nos cueste decidirnos.

      En mi opinión la sociedad está bastante "organizada" y si uno o una tiene una "complejidad" especial y no acaba de encajar en una pareja (por no encontrar a la persona adecuada o lo que sea) adaptar las prioridades de la vida a la circunstancia de la soltería resulta muy interesante,de lo contrario quedas atrapado en una rutina y monotonía constante que solo deja mal sabor de boca al ver que pasa el tiempo y sigues allí mismo. Yo ahora tengo la sensación de disfrutar de la vida, pero para llegar a eso he tenido que tomar muchas decisiones, desprenderme de muchos clichés sociales y rebelarme un poco ;)

      Felicidades por tu encuentro contigo misma. Saludos!!

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