domingo, 24 de julio de 2016

Un punto de vista

Somos la generación de la transición: somos los del 80, rozando los 70 pero más afines con las inquietudes de los 90. 

Vivimos el momento crucial de las baladas en la discoteca y ahora vivimos pendientes de los match de Tinder. 

Somos los la generación que jugaba al escondite en la calle.... ahora se sale a la calle, pero a cazar Pokémons.  


Somos la generación que pringamos con la course navette; ahora si no eres runner no eres nadie. 

Somos la generación que ya no estudiamos Francés, pero ahora con el Inglés parece que tampoco basta. 

Somos la generación de las lentejas con chorizo y resulta que ahora lo que tenemos que hacer es nutrirnos de superalimentos como la quinoa. 

Crecimos con los hits de Queen, pero también hemos bailado las canciones de Lady Ga Ga. 




Vivimos la cultura de casarnos a los 20. Parece que ahora casarte antes de los 30 y ser madre antes de los 35 es una locura. 

Nos rompíamos las uñas escribiendo en máquinas de escribir el tamaño de un camión, pero controlamos a la perfección cualquier smartphone. 

Vivimos la cultura de la propiedad. Ahora practicamos el alquiler repartido con una pequeña multitud. 

Parecía que tener un buen sueldo era lo más importante. Ahora luchamos para tener tiempo libre, para crecer profesionalmente y sentirnos valorados en el trabajo. 

Antes esperábamos ansiosos el CD de fulanito o menganito y pagábamos una docena de canciones solamente para escuchar una.... Ahora en spotify tienes la canción que te gusta en cero coma.... y si te tragas 40 anuncios, la tienes gratis. 

Somos la generación de enviar confidencias en la intimidad; ahora todo se felicita todo por Facebook.... aunque sea un "intimísimo" aniversario de boda.

Crecimos con la idea de que el deporte era, básicamente, fútbol, básquet y tenis. Hoy en día hacemos snow, btt, pilates, spinning, padelsurf.... y seguro que ha salido algo nuevo de lo que no me he enterado. 

Crecimos pensando que hacer un viaje transoceánico era una quimera. Hoy en día te sale más a cuenta un vuelo a USA que tres días a Formentera. 

¡Y aquí estamos! hemos empezado a sustituir las relaciones íntimas por el deporte; ellos se preparan para la ironman, del mismo modo que nosotras nos hacemos la Gellack y mechas balayage. Que nosotras también hacemos deporte, pero todavía así estamos divinas de la muerte encima de la bici o las Asics último modelo. Expresamos nuestros sentimientos a través de los corazoncitos de Instagram y reportamos lo que hacemos a cada minuto. Ya no entramos en estampida al Corte Inglés el primer día de rebajas, ahora Amazon nos informa al momento de los chollos de día. Antaño solo había dos marcas de cerveza, dos de yogures...o eras de Nike o eras de Reebok. Ahora hasta para pedir un gintonic necesitas un máster: afrutado, seco, con manzana, con limón... más que una bebida parece una macedonia. 

Hoy en día todo es muy complicado.... hay mucho de todo y todo es muy rápido. Quizás demasiado para los que nos hemos empapado del saberesperar y pocoparaelegir de los 80. 

Siempre he querido tocar el piano. Como lo manejo de oído y solo con la mano derecha, empecé a navegar por internet para saber como se aprendía a tocar bien. El día que me vi ensayando acordes con una app en la tablet me horroricé... ¡dónde iremos a parar!

Me he apuntado a clases de piano, a pesar de que lo más normal sea salir a cazar Pokémons.... Estoy in love con Freddie Mercury, me importan un rábano las Kardashian, la Taylor y prefiero Star Wars a Breaking Bad. Prefiero la experiencia de un viaje sola a USA que un coche cuqui útlimo modelo... 

One vision, el de los 80.










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